martes 20/10/20

FAAM reivindica en el Día de la Discapacidad una cooperación entre administraciones para acabar con la discriminación

El director de Canal Sur ha leído el manifiesto centrado este año en la soledad a la que se enfrenan las personas con discapacidad

Celebración del Día de la Discapacidad en FAAM

ALMERÍA.- La Residencia de Personas con gran discapacidad física gestionada por FAAM en la capital, ha acogido esta mañana los actos centrales con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Una fecha señalada en el calendario que Federación y sus organizaciones miembro aprovechan para reivindicar que a pesar de encontrarnos en pleno siglo XXI, aún siguen existiendo multitud de situaciones discriminatorias que impiden la inclusión social real y efectiva de las personas con discapacidad. La lectura de un manifiesto, leído por el Director en Almería de Canal Sur Radio y Televisión, Salvador Moya, ha sido el eje central de esta jornada en la que también se han congregado representantes de las distintas administraciones de la capital. Valentín Sola, el Presidente de FAAM ha dirigido a ellos parte de su discurso y les ha pedido la necesidad de que cooperen entre las administraciones para que desde sus cargos de responsabilidad intentar eliminar las desigualdades sociales a las que se enfrentan a diario las personas con discapacidad.

La soledad ha centrado el manifiesto,  un texto consensuado por todas las organizaciones miembro del CERMI, que ha sido leído en toda España por las distintas organizaciones miembro. Las mujeres y hombres con discapacidad se enfrentan en su día a día a situaciones de aislamiento social, de separación de la vida en comunidad, que provocan mayores dosis de soledad forzosa. Las causas de esta soledad son muchas y acumulativas: la falta de accesibilidad de los entornos, productos y servicios; la imposibilidad o la dificultad extrema de ejercer los derechos fundamentales; la inactividad obligada; la ausencia extendida de apoyos para una autonomía personal efectiva; residir en medios con escasez de recursos por la deficiente y no equitativa distribución de los mismos, como es el rural; etc. En definitiva, la exclusión y la discriminación estructurales hacia este grupo ciudadano intensifican la soledad forzosa.

Según los estudios sociológicos disponibles, más de un 20 por ciento de las personas con discapacidad viven solas y un 38 por ciento de estas personas viven en soledad no deseada. El 74 por ciento de las personas con discapacidad que viven solas son mujeres. La miseria relacional -la ausencia de vínculos y relaciones sociales intensas- es un hecho agravado respecto de las personas con discapacidad. La soledad no querida es un fenómeno en crecimiento, con un alto coste humano, social y sanitario, que ha de ser objeto transversal de acción de las políticas públicas, presentes y futuras, se ha afirmado en el manifiesto de manera rotunda.

FAAM reivindica en el Día de la Discapacidad una cooperación entre administraciones...
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