sábado. 26.11.2022

 

Por Javier Salvador.-  Les voy a contar una de estas historias de consumidores en las que caemos todos y que ninguna norma ministerial va a ser capaz de arreglar. El caso es sencillo, tanto así como que compro en un mismo año tres teléfonos Iphone XR en @Rossellimac, en uno de esos establecimientos Premium Reseller, es decir una tienda de #Apple. Cada vez que adquieres un producto te regalan un mes de seguro con SFAM, una compañía que particularmente no conocía de nada y bueno, si tienes los terminales como herramienta de trabajo, o de uso particular, y te cuestan una suma importante, al final picas y te haces la póliza con ellos porque relacionas que si tienen algo que ver con Rossellimac o con Apple les pones bajo ese paraguas de cierta garantía. Pero ojo que no es así. 

En este caso contraté el servicio completo con sustitución inmediata, hasta tres teléfonos al año que supuestamente te cubren rotura, pérdida, robo y mil supuestos más que jamás pensarías que te puedan ocurrir.

Pues bien, a los ocho meses y lejos de toda sospecha roban uno de los teléfonos. Obviamente el primer paso es denunciar ante la policía y a partir de ahí ya te puedes poner a temblar. Llamas a Sfam y te dicen que mejor por la web, que ellos directamente por teléfono como que mal. Pues te vas a la web, completas la documentación y esperas las 48 horas de rigor que ellos mismos te avisan que van a tardar en contestar.

Pasado ese tiempo recibes un correo que te pide la misma documentación que ya entregaste por la web. No pasa nada, vuelves a mandar todo nuevamente y esperas. Pero te aconsejo que no esperes mucho porque es tiempo que pierdes, ya que hasta que no vuelves a llamar por teléfono no te dicen que te falta toda la documentación que ya entregaste, y alguna más.

Sigues confiando y vuelves a mandar todo. Y esperas otra vez.

A las 48 horas de la última comunicación te empiezas a preocupar, porque lo único que te llega por mensajería es algún paquete que tengas pendiente de Amazon. De Sfam ninguna noticia. Así que vuelves a contactar telefónicamente y, manda huevos, te vuelven a pedir toda la documentación que ya entregaste en la web, que mandaste por correo dos días después, y que reiteraste tras la llamada anterior que hiciste.

El problema es que si les preguntas por un correo al que mandarlo, de manera que el mismo interlocutor te pueda confirmar si lo ha recibido, te dicen que no, que son mundos distintos y en distintas galaxias, así que mientras que uno te torea por correo o desde la web, el tipo de atención telefónica lo único que hace es ponerte las banderillas, para que sangres un poquito más.

Es decir, que puedes pagar creyendo que tienes algo y, como siempre, a la hora de la verdad las compañías de seguros, llamémosle “extrañas”, te colocan unas peinetas de auténtica reinona de palco de plaza de toros. Y esas son las cosas que al final esperas que se regulen por parte de un ministerio como el de @Agarzon, porque son esos pequeños abusos los que generan grandes beneficios piramidales a los que nadie es capaz de meterle mano.

Pero no hay mal que por bien no venga, y de ésta he aprendido que como tus seguros de siempre, llámense Allianz, Ocaso o lo que sea, pues poco hay que hacer. Dicho de otra manera, lo que no te cubre tu seguro de tu casa o Trabajo, poca viabilidad parece tener.

Cuidado con los seguros de Iphone con SFAM
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