viernes. 01.03.2024

El auge de las criptomonedas ha comenzado a molestar, y muy seriamente, al mercado financiero tradicional, que ve como una parte de los activos que hasta ahora sólo gestionaban sus plataformas de trading, encuentran en las criptomonedas un escenario ni más transparente ni más opaco que el mismo mercado bursátil que la pasada década ocasionó la mayor crisis económica mundial. 

Las reticencias ante el terreno perdido por los modelos tradicionales de inversión han llegado al punto de que los supervisores del mercado bursátil han amonestado públicamente a una estrella mundial de fútbol por compartir con sus seguidores de redes sociales sus impresiones sobre el mundo Bitcoin.

Por el contario, esa llamada de atención ha provocado en el gran público una nueva ola de interés por descubrir qué hay detrás del blockchain, la cadena que hace posible un mercado financiero sin intermediarios, y la respuesta de los operadores de mayor prestigio en el sector ha sido contundente: facilitar una fórmula para que antes de comenzar a invertir el nuevo operador pueda aprender, entrenar y simular sus posiciones para que, una vez se considere preparado para ello, comience a poner en práctica sus estrategias reales.

Inteligencia artificial

Al hablar de mercados digitales juega un papel fundamental la solvencia de las plataformas que facilitan el acceso al mundo de las criptomonedas, entre las que Bitcoin es el rey, y dentro del gran conglomerado de oferta, sólo unos pocos han desarrollado verdadera capacidad para ofrecer como parte de sus herramientas de gestión aplicaciones en las que la inteligencia artificial limita la ineficacia de las decisiones emocionales. Un software hace el trabajo duro de seguimiento y genera alertas para que la inversión sea lo más segura posible en un mercado que, como el tradicional bursátil, no está exento de riesgos.

El éxito de Bitcoin y de las plataformas que facilitan su comercialización frente a las acciones que ofrecen bancos y otros operadores financieros es, sencillamente, la democratización de un modelo en el que no hay riesgos de inflación porque el número de activos en circulación tiene un número determinado, y eso permite que aunque se puedan generar picos negativos, su precio siempre estará al alza. Bitcoin alcanza actualmente una capitalización de mercado de 111.576.210.822 euros y, en paralelo los operadores tecnológicos que se sitúan en torno a este mercado, se convierten día a día en las startups de mayor crecimiento.

Estas empresas de base tecnológica, como BitIQ, son las que realmente han hecho enorme el universo Bitcoin, ya que como en cualquier modelo económico que implique un riesgo para el inversor, precisa de herramientas que permitan al usuario comprobar el manejo de su autocartera, conocer de la mano de expertos las peculiaridades del entorno y minimizar los riesgos con soluciones que realmente aporten transparencia y fiabilidad.

El auge de las criptomonedas empieza a molestar al mercado financiero
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