ALMERÍA.- Salvemos Mojácar se suma a las voces de organizaciones y vecinos que ya han expresado su rechazo a la cantera de verita que una multinacional francesa quiere abrir en Vera junto a cultivos, urbanizaciones, colegios y la parada del AVE y han presentado recurso contra la autorización ambiental concedida por la Junta de Andalucía. Como argumento señala "la grave toxicidad humana de la cantera con riesgo de silicosis debido al alto componente de sílice que tiene la verita".
Nota de prensa
Salvemos Mojácar denuncia la grave toxicidad humana de la cantera con riesgo de silicosis debido al alto componente de sílice que tiene la verita y por su cercanía inmediata a cultivos, urbanizaciones, un colegio y la futura parada del AVE.
Es de todo punto inadmisible que se conceda autorización ambiental a semejante cantera, de una piedra con alto contenido en sílice y con el precedente de la silicosis en las empresas de Cosentino en Almería, habida cuenta el alto riesgo de silicosis que entrañaría por su cercanía inmediata a cultivos, cortijos, urbanizaciones, un colegio, dos hípicas, y la futura parada del ave.
· CULTIVOS, en inmediata cercanía todo alrededor
· CORTIJOS, en inmediata cercanía
· URBANIZACIÓN Las Lomas a de 800m
· UN COLEGIO, Valdeserra, con 600 alumnos, a 800m
· LA FUTURA PARADA DEL AVE, a 800m
· DOS HÍPICAS con más de 30 caballos a menos de 700 metros
Además denuncian que se vulneran leyes ambientales de bidiversidad y geodiversidad, con 8 hábitats de interés comunitario.
Denuncian los efectos nocivos que las voladuras van a tener en el entorno incluido el bienestar animal.
Denuncian el uso desmedido de agua que va a requerir, en una zona sujeta a desertificación.
Exigen a ADIF y el Ayuntamiento que no de autorización.
Salvemos Mojácar coordina el recurso con otros colectvos ecologistas y da su apoyo a los vecinos afectados, que se están organizando y harán en breve un acto con la asociación de afectados por la silicosis.
Denuncian el secretismo con que se ha llevado el proyecto.
Denuncian este nuevo atropello de la Junta, al servicio como siempre de vender Almería a multinacionales sin miedo a contaminarla, siguiendo el síndrome de Palomares, y en la línea de las explotaciones fotovoltaicas del campo de Tabernas.
Denuncian que España sea un colonia europea explotada y destruida para la producción de carne, energía, vacaciones y turismo, y ahora también, de nuevo, minería.
