martes. 23.04.2024

VÍCAR.- Un total de 50 alumnos de quinto y sexto curso del CEIP Federico García Lorca y de segundo curso del Módulo Superior de Paisajismo y Medio Rural de la Escuela Agraria Vícar, han participado esta mañana en la plantación de un total de 200 plantas de Coscojas y Cipreses de Cartagena, en la Sierra de Gádor, en una actividad con la que se persigue promover el respeto al medio ambiente entre los escolares, y reforestar la zona con especies propias de la zona. Esta actividad ha estado organizada en colaboración con la delegación provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Vícar, los dos centros educativos, los Bomberos del Poniente, las emisoras Agroradio y por el Agro Auténtico, la empresa Agrobío, así como por miembros de la Fundación Urban Street Forest, cuyo objetivo es restaurar el potencial ecológico, social y económico de los paisajes, mediante la plantación de árboles de la mano de agricultores, comunidades y organizaciones asociadas locales.

La actividad de hoy ha tenido lugar en un paraje cercano al Parque Eólico de Eníx, en plena Sierra de Gádor, y con ella se pretendía, además de hacer conciencia sobre la necesidad de que la sierra cuente con una mayor superficie arbórea, minimizar los riesgos de riadas catastróficas, a la vez que se  contribuye a la recarga de los diezmados acuíferos del Poniente, y se favorece de forma natural la presencia de murciélagos en la zona, verdaderos aliados para combatir determinadas plagas. Los concejales de Educación y de Agricultura del Ayuntamiento de Vícar, Gracia Montoro y Francisco Rodríguez, han participado junto a los escolares en la plantación, destacando la implicación de los menores vicarios con el medio ambiente, "que con esta acción han querido aportar su granito de arena a esta interesante iniciativa y no permanecer ajenos a estas cuestiones tan decisivas para quienes serán las generaciones del futuro".

Durante la actividad, los alumnos pudieron conocer las propiedades y la historia de estas dos especies, antiguamente endémicas en la Sierra de Gádor, muy resistentes a la falta de agua y al clima de la zona y que tienen una gran capacidad de autoregeneración en caso de incendio forestal. Las dos especies son plantas muy resistentes, propias de clima seco y semiárido, capaces de soportar el clima mediterráneo continental con temperaturas extremas y escasas precipitaciones, y hace dos millones de años poblaban conformando un inmenso bosque en la Sierra de Gádor, pero fueron paulatinamente desapareciendo por la tala masiva de árboles para la fundición en los yacimientos de cobre que pueblan la sierra.

Los escolares de Vícar, comprometidos con el Medio Ambiente
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