Voto histórico
Elena Torres, teleprensa.com Almería
Termina una nueva campaña electoral y llega el momento de tomar una decisión. No sé si el cara a cara, los debates a cuatro y hasta a nueve que nos ha mostrado la televisión habrán servido para que ese 41% de indecisos, que destacan las encuestas, se aclaren, ni si tienen ya decidido su voto o lo pospondrán al mismo momento en que vayan a depositar su papeleta en las urnas y de acuerdo con su estado de ánimo ese 20D. Es probable, incluso, que más de uno tome esa decisión por descarte, es decir, que no vote al que más le gusta sino que obvie a quienes no puede ni ver.
Conocemos el gobierno de dos de ellos pero ignoramos como podría ser conducido este país por otros que no se arrugan ante el reto. Lo que parece seguro es que no habrá mayorías absolutas y que el arco parlamentario añade nuevos colores que, al menos, darán más vistosidad y en la práctica, uno confía, ayudarán a mejorar esta maltrecha democracia.
El porcentaje de unos y otros es toda una incógnita porque el grado de penetración de las nuevas fuerzas es irregular en las distintas comunidades y ya se sabe que la ley D’hondt no juega a favor de los partidos más pequeños. Tampoco está muy claro que tras varios procesos electorales y en vísperas de Navidad la gente salga en masa a votar, más bien parece que se ha elegido la fecha buscando la abstención. Aún con todo, la confianza en que tu voto no se va a perder o lo gane quien menos quieres es ahora mayor que nunca.
Las elecciones del próximo domingo son ya históricas en nuestra joven democracia y van a dar un giro importante a la política en los próximos cuatro años. Con muchos matices y diferencias, hay cuestiones en las que unos y otros coinciden por lo que probablemente aún sin gobernar la oposición pueda jugar un papel de gobierno a la hora de sacar iniciativas. Sólo por eso, sería interesante que los ciudadanos se tomaran muy en serio estos comicios y rompieran también con esas altas cifras de abstención que, al final, ponen hasta en duda la representatividad de quien logra escaño.