lunes 8/3/21
Elena Torres, teleprensa.com

Una Navidad distinta

"sería deseable un poco de juicio por parte de nuestras autoridades a la hora de abrir la mano para que comercio y hostelería puedan impulsar su actividad, entre otras razones porque la gente no va a dejar de consumir
Elena Torres
Elena Torres

Casi que algunos vamos a agradecer que la de este año sea una Navidad distinta. No sé que nos deparará pero sí auguro que al menos nos evitará el lamentable desfile de Papa Noeles, Santa Claus, Reyes Magos, pajes y demás fantasías navideñas que de excesivas, en los últimos años, me temo que más que estimular a los más pequeños han terminado por confundirles. Porque se puede ser pequeño e ingenuo pero tontos no son y a veces la desmesura provoca que se acabe el encanto.

Más allá de creencias más o menos profundas, unos y otros no hemos renunciado a tratar de emocionar a los niños con estos personajes a los que se puede pedir deseos y que siempre traen sorpresas. Antes solo había uno, bueno tres, los Reyes Magos que sólo aparecían un día y a los que se podía visitar, con suerte, después de una larga cola en el ayuntamiento o aquel escenario que las autoridades locales estimaran conveniente para una audiencia real. Ahora, cualquier calle, tienda o rincón dispone dos meses antes de estas figuras que, puede que estén muy bien para malpagar a un desempleado con necesidad, pero que han pedido, por este exceso, de su hechizo.

Así que esta pandemia supongo, espero, confío, frenará el ansia de algunos de torpedearnos en cada esquina con una audiencia real. Y estaría bien que este freno sirviera de reflexión para replantear como abordar la celebración de la Navidad en las calles de nuestra ciudad.

Las Navidades van a ser muy distintas, eso es claro a tenor de lo anunciado hasta el momento, pero al menos sería deseable un poco de juicio por parte de nuestras autoridades a la hora de abrir la mano para que comercio y hostelería puedan impulsar su actividad, entre otras razones porque la gente no va a dejar de consumir y si se limita el horario es bastante previsible que se consiga una mayor concentración de público, nada deseable por lo que nos dicen. Este puente va a ser una prueba de fuego.

Estas fiestas van a ser tan distintas que lejos de iniciarse con alegría, la Junta de Andalucía ha tenido la brillante idea, después de diez meses, de lanzarnos una campaña con una carga de dramatismo y desasosiego que no se yo si lejos de ayudar a acatar lo que nos dispongan no invita a saltarse cualquier norma. Un poco hartos ya de todo.

Una Navidad distinta
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