Juanma Moreno no se entera

Elena Torres, periodista

El Partido Popular debería abandonar ya esa estrategia de culpar a los demás de sus propios errores. La cosa ya no cuela. Resulta demasiado infantil pero, sobre todo, muy poco creíble que alguien que lleva trece años en el Gobierno andaluz pretenda ahora culpar a los socialistas de los fallos en el cribado del cáncer de mama. Pues si no funcionaba el protocolo, que ya les digo yo que si, tiempo han tenido para cambiarlo.

Se entiende el temor que el PP puede tener frente a una lideresa como María Jesús Montero, sin pelos en la lengua, pero es a todas luces incomprensible para el ciudadano de a pie achacarle a ella el desastre que vive la sanidad andaluza a día de hoy cuando ya han transcurrido varios lustros desde que fuera consejera de Salud. Es más, muchas mujeres pueden dar cuenta de cómo estos cribados funcionaban. Cuando tu acudías a hacerte tu mamografía eras informada de que si no recibías ninguna comunicación en poco más de una semana te llegaría una carta, tal vez con tres o cuatro meses de retraso, dándote la buena nueva de que todo estaba en perfecto estado, pero si no era convincente te llamarían para solicitar una prueba extra, que no necesariamente implicaría la constatación de un tumor, pero que se haría de forma inmediata y para disipar cualquier duda. Esta comunicación ya no te llegaba por correo ordinario sino que se realizaba por teléfono, entiendo que para cerciorarse de que la mujer fuera consciente de la necesidad de esa segunda prueba. Eso ha sido así al menos en la etapa socialista. Decir lo contrario es sencillamente mentir y las mujeres de cierta edad somos testigos de ello.

Lo cierto, es que en este tema del cribado del cáncer de mama, Juanma Moreno, el presidente de la Junta, no sabe ni por donde le da el aire. No hay más que ver sus respuestas. Aún está investigando qué ha sucedido  y dónde está el fallo. Lo peor de todo es que este gobierno no parece ni saber que estos cribados se realizan cada dos años por lo que no tiene sentido tampoco retrotraerse tres o cuatro atrás porque se supone que esas mujeres ya habrán sido citadas para una nueva mamografía. Así que el problema no es sólo ponerse al día con las pruebas pendientes en mujeres que ya presentan algún indicio sino plantear como se va a hacer de ahora en adelante. Y ya van muy tarde.