Falta afición y ambición
Elena Torres, teleprensa.es Almería
No pudo ser y casi era de esperar. El Almería se hunde cada semana un poquito más y ya apenas le queda tiempo para remontar. Aunque matemáticamente nada es aún definitivo, tiene importantes lagunas en el juego. Sin duda, quien mejor se ha comportado por temperamento, regularidad, seriedad ha sido el portero Esteban, pero él solo no puede hacer milagros.
Defiende mal, le dura poco el balón y las llegadas cuando se producen son más fruto de oportunidades individuales que de jugadas trabajadas. La dirección del club ha confiado demasiado en ‘machadas’ de última hora, pero eso es como poner una vela al santo y creer en los milagros. La cosa es que no se ha planteado una plantilla de primera y eso se ve cada semana. Si a ello se suman declaraciones del tipo ‘ahora estamos jodidos’, ‘hay que apoyarse en los tres partidos de casa’, ‘tenemos que salir a dar buena imagen’ pues la cosa no pinta mucho mejor. Falta ambición.
La dirección deberá plantearse otro tipo de estrategia de cara a próximas temporadas porque no sólo no convence su planteamiento deportivo sino que tampoco tiene a los aficionados contentos. Que baje los precios en las últimas jornadas para llenar el campo y arropar a los jugadores, le parecerá muy bien a quien logra entrar por 10 euros a un partido pero seguramente no le haga la misma gracia al abonado que hizo su apuesta desde el primer día y está ahí, al pie del cañón, caiga lo que caiga, aunque sea mal juego. Este domingo, ni con ese esfuerzo se logró llegar a los 15.000 aficionados como se aspiraba y por supuesto nadie fue capaz de aguantar hasta el minuto 90. Hay encuentros en los que tira más el adversario que el equipo de casa...
El Almería no va a acabar bien la temporada. Porque al margen de lo que hagan los jugadores en el campo, el malestar entre peñas es cada vez más patente. La sensación de que unas son de primera mientras a otras se las trata de tercera enrarece las gradas que ya no cantan con el fervor de semanas atrás. Así no es de extrañar que más de uno, de los aficionados de corazón, prefiera estar en segunda. Como dicen, ¡por lo menos será más barato!
Al Almería le falta afición y ambición por lo que el club tiene aún mucho trabajo por delante para hacer.