El show electoral
Elena Torres, teleprensa.com Almería
Superado el vértigo que produjo la intervención de un político en un programa de ‘Sálvame’ y visto también el giro dado por algunos espacios que abordan esto de la política nacional, nos vemos ante el ‘gran show’ de una nueva batalla electoral.
Tras los fichajes realizados por algunos partidos, el PP no termina de configurar lista, que han levantado buenas portadas en los últimos días, -nada nuevo por otro lado ya que estas ‘sorpresas’ son muy habituales en campaña electoral-, empezamos a conocer que los candidatos debatir aún no sabemos si lo van a hacer pero podemos admirarles en todo tipo de acrobacias: desde viajar en globo a colgarse de 80 metros de altura o pegarse un revolcón ‘estupendo’ en automóvil. También vemos el lado ‘amable’ de nuestros representantes o aspirantes a ello en bailes diversos o desmelenados… Todo parece valer para hacer campaña.
Lamentablemente y reconociendo cierta cercanía que pueden transmitir estas emisiones, echo mucho de menos que no haya más talento. Y lamento aún más que un juego que antes era de dos, ahora se esté convirtiendo en un parchís para cuatro donde se anula al resto aunque ese resto hoy por hoy tenga una representación parlamentaria que no ostentan otros.
Las últimas conversaciones en La Moncloa sobre Cataluña lo dejan claro. Mariano Rajoy (PP) convocó a Pedro Sánchez (PSOE), al parecer por iniciativa de este último, y acto seguido llamó a Albert Rivera (C’s) y Pablo Iglesias (Podemos). Pasado el fin de semana y tras las protestas de otros grupos como IU, siguió la ronda de contactos que ahora, incluso, ha extendido a agentes sociales. Todo este devenir sin sentido llevado a cabo por el presidente del Gobierno como dejándose llevar sin saber muy bien a donde quiere ir o lo que va buscando más allá de una fotografía en prensa que le convierta en el ‘más dialogante de todos’ parece imbuir incluso a fuerzas emergentes que ya han conseguido la victoria antes incluso de iniciar la carrera.
Ciudadanos y Podemos deberían replantearse algunas cuestiones no vaya a ser que en vez de romper dinámicas sean engullidos por las ‘malas costumbres’. A juzgar por el poco éxito que están teniendo las auditorías que tanto se reclamaban en campaña, a pesar de que algunos gobiernos estén en minoría y éstas sean posibles, uno empieza a temer que esas propuestas de una nueva ley electoral, la limitación de mandatos o un cargo por persona acaben sucumbiendo. Confiemos en que estos pensamientos sólo los esté provocando el show electoral pero detrás de él haya algo de fondo.