Casado se queda solo

Elena Torres
Hasta el propio VOX, un partido no precisamente muy europeista, le ha pedido al líder popular que mida sus palabras porque a quien hace daño no es al PSOE o Podemos sino a España

El Partido Popular, o más bien su presidente Pablo Casado, se ha quedado solo en su crítica a la distribución que el Gobierno está haciendo de los fondos europeos. En un país donde nadie se pone de acuerdo en nada, resulta que el asunto que el principal partido de la oposición ha abanderado para ir contra el Ejecutivo no encuentra respaldo ni entre quienes están en la posición más antagónica. 

Se lanzó Casado en este asunto, tras abrirle el camino la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, disconforme con el dinero que iba a recibir. Trató de mover a sus presidentes autonómicos para que iniciaran oposición en el mismo sentido, pero ésta poco ha cuajado. Los perfiles más centrados como pueden ser los del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, o el mismo andaluz, Juanma Moreno, aunque abrieron esta puerta, en un primer momento, no han vuelto a asomarse tal vez para no pillarse el dedo. Pero Casado sigue con la matraca y como parece que no tiene documentos accesibles, algo poco creíble, basa todo su argumentario en lo que publica la prensa contraria a un Gobierno de izquierdas sin ni siquiera trabajarse su propio discurso con fuentes propias. 

Lo cierto es que esta crítica tan airada que no duda en remover incluso por Europa, -este hombre no para de pedir ‘justicia’ por aquí y por allá-, ha contrariado de tal manera que hasta la Comisión Europea se ha visto cuestionada y necesitada de aclarar que el fondo de Recuperación y Resiliencia cuenta con mecanismos de control para verificar la correcta distribución de recursos.

Porque las críticas de los de Casado no sólo apuntan a una mala distribución de los fondos sino que generan la duda de una gestión inadecuada al llegar a recordar el caso de los ERE como ejemplo de la gestión socialista lo que no deja de ser una contradicción en alguien que no está dispuesto a hablar de casos de corrupción del PP aún no resueltos. Parece que unos están legitimados para cortar con el pasado de su partido que no les gusta mientras otros deben avanzar con la losa de sus ‘pecados’.

Pero como digo, nadie sigue a Casado en sus críticas, salvo la prensa afín al PP. Tan solo se ha quedado en esto, que hasta el propio VOX, un partido no precisamente muy europeista, le ha pedido al líder popular que mida sus palabras porque a quien hace daño no es al PSOE o Podemos sino a España.