Asco de basura… y de tasa

Elena Torres, periodista

Tras el subidón del agua, llega a nuestras casas la nueva tasa de basuras. El equipo de gobierno del PP ha aprovechado la Feria de Almería para aprobar en Pleno una subida que para muchos supondrá el doble de lo que hasta ahora estaban pagando, algo parecido a lo ocurrido con el agua.

El PP se aferra en culpar a Pedro Sánchez, sí el presidente del Gobierno, ¡como no!, de esta “obligada” subida que, en realidad procede de una normativa europea que busca una reducción de los residuos y un aumento del reciclaje. Pero ¿alguien en esta ciudad ha recibido algún tipo de comunicación, información, asesoramiento… que se yo, que invite al ciudadano a generar menos basura? Lo cierto es que aquí cada uno se busca la vida como puede y muchos hacen caso omiso al reciclaje porque ni siquiera se creen que esto sirva para algo. Sin ir más lejos, apenas 48 horas después de aprobarse la nueva tasa, un incendio acababa con los restos vegetales acumulados en la planta de reciclaje, algo cuando menos sospechoso dado los reiterados episodios similares ya vividos.

Lo de la tasa de basura asquea y mucho porque las zonas de recogida están siempre en un estado lamentable y buena parte de la culpa está precisamente en las propias directrices municipales que permiten al ciudadano depositar junto a los contenedores cualquier artículo de cierto tamaño del que quiera desprenderse y no pueda acercar al punto limpio. Puesto en bandeja, a nadie se le ocurre coger el coche y llenarlo de desperdicios para ir hasta el Puche. Y rara es la noche en la que uno no tenga que atravesar un calvario de inmundicia para depositar en el contenedor la basura “tradicional”. A los “solidarios” o tal vez nuevos “recicladores” se les ocurre además dejar el hueso de jamón a la vista o la bolsa con chuscos de pan de hace un mes fuera de los depósitos… por si alguien estuviera interesado en los mismos. En fin, un despropósito alimentado desde la propia administración local.