Adiós al Mundial, momento de reflexión

Elena Torres, teleprensa.com Almería

Y por fin acabó el Mundial de fútbol.  Desde la perspectiva española, nos quedamos tan pronto ‘tan’ fuera de cualquier esperanza de competición que para muchos se desinfló demasiado pronto el evento. Siempre habrá los futboleros que sólo busquen jugadas para disfrutar de un buen partido, y aquí sí hemos podido ver enfrentamientos muy disputados con minutos de prórroga incluidos y decisiones finales a base de penaltis. Pero para quienes ir con uno u otro equipo es más motivador que el partido en sí, este Mundial acabó hace mucho tiempo y con muy mal sabor de boca.

En España hay que plantearse muy seriamente qué equipo tendrá que competir en los próximos enfrentamientos. Y hay que empezar por dejar claro si el actual entrenador es el adecuado o si debe dar paso a otro que al menos cambie el juego y permita la sorpresa frente al rival, que parece que esta vez nos vio venir demasiado pronto. También hay que saber si algunos de los jugadores han dejado de ser merecedores de lucir la roja. Lo lamentable es que algunos de ellos, que lo han sido todo con la Selección y la han llevado al podio más alto, dejen al final un poso amargo en la afición por no retirarse a tiempo. Más de uno debería reflexionar sobre este punto.

Esta dinámica que han instaurado los principales partidos de este país quienes se obcecan  con ciertos nombres que nunca abandonan el cargo público aunque estén ya caducados o desautorizados por sus conductas, parece que ha contagiado también a nuestro fútbol. 

Como sucede con la corrupción, que no parece ser cosa sólo de la política sino más bien una cuestión propia del tiempo en que vivimos. Sólo así se comprende que Leo Messi, a quien nadie le cuestiona su título como mejor jugador del mundo, haya sido Balón de Oro en este Mundial de Brasil donde ha brillado más bien poco. La FIFA tendrá que explicar las razones de esta decisión que, a juzgar por como recogió el premio, no ha satisfecho ni al propio jugador. El sentido deportivo de la competición queda muy alterado con decisiones de esta índole que han dejado boquiabierto a medio mundo.

Así pues termina el Mundial pero el mundo del fútbol y principalmente quienes toman las decisiones fundamentales sobre su funcionamiento deberían hacer una profunda reflexión ya que son muchas, demasiadas, las personas que está muy pendientes de ello y que empiezan a abrir la boca para pedir cambios.