miércoles 26/1/22

La mejora de hábitats, la conectividad ecológica o la presencia de insectos logran aumentar la presencia de estos animales

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

La Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, en colaboración con el Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA), han cedido quince ejemplares de buitre leonado procedentes del medio natural de la región para ser liberados en el Parque Nacional del Pollino, espacio natural montañoso situado en el sur de Italia, cerca de Nápoles, para potenciar la repoblación de estas rapaces.

Los buitres leonados tienen una gran presencia en la Comunidad de Madrid, alcanzando en 2018 una población de 41 colonias que albergaban 557 parejas. Dado que la especie no presenta un estatus de conservación desfavorable, la Comunidad de Madrid va a colaborar a través de la asociación conservacionista. En el proyecto también colabora el Gobierno de Aragón.

GREFA, con sede en Majadahonda, coordina este envío para ayudar a la recuperación de la población del buitre leonado en Italia, donde esta rapaz necrófaga es bastante escasa en comparación con la abundancia de la Península Ibérica.

La gran mayoría de los buitres leonados que se van a trasladar son aves jóvenes nacidas en 2021 que fueron rescatadas debido a problemas derivados de su inexperiencia, como por ejemplo la dificultad para obtener alimentos.

Tras su paso por un centro de recuperación de fauna salvaje, serán trasladados por carretera y permanecerán varios meses en una gran jaula de aclimatación construida en el Parque Nacional del Pollino, hasta que sean definitivamente liberados en la naturaleza. Esta fase de aclimatación permitirá a los buitres leonados socializar entre ellos y adaptarse al entorno donde van a ser reintroducidos.

En años anteriores, esta ONG ha enviado buitres leonados para reforzar las poblaciones de Sicilia. También ha aportado su experiencia con rapaces para ayudar al país en la recuperación de especies como el águila de Bonelli, el quebrantahuesos, el buitre negro, el alimoche y el cernícalo primilla.

La Administración regional colabora habitualmente con GREFA y le concede una subvención anual de 80.000 euros para el mantenimiento de su equipo de rescate y recogida de fauna silvestre y para el sostenimiento del Centro de Recuperación y Hospital de Fauna Salvaje, radicado en el Monte del Pilar (Majadahonda), en el que han atendido desde 1981 a más de 60.000 animales procedentes del medio natural. Actualmente están en este hospital los quince ejemplares de buitre leonado que serán enviados a Italia a principios de enero.

TRABAJO CON LAS AVES

La Comunidad de Madrid, dentro del proyecto del corredor medioambiental Arco Verde, trabaja con las asociaciones especializadas para mejorar la biodiversidad de la región, destacando el trabajo que realiza con las aves, uno de los mejores y más visibles indicadores de la diversidad natural.

Por ello, en diferentes lugares de la región, se está actuando para mejorar los hábitats y la conectividad ecológica, así como en la colocación de infraestructuras de anidamiento o la realización de hacking o crianza silvestre para introducción de especies como la lechuza común (Tyto alba).

Además, se están realizando plantaciones que favorecen al ecosistema, como aquellas con una floración y producción de néctar mayo que facilitan las poblaciones de polinizadores y otros insectos asociados, base de la pirámide alimenticia de numerosas aves, en especial en la época reproductiva en la que requieren alimentos ricos en proteínas.

La ausencia de insectos provoca el declive de muchas especies típicas de pueblos y ciudades, como los gorriones, golondrinas, aviones y vencejos. Por ello, en los parques periurbanos regionales como Polvoranca, Bosque Sur y la Cantueña, se están dejando zonas altas de pasto sin desbrozar en las que se mantiene una diversidad y cuantía de insectos mayor.

Además, se están colocando nidales múltiples (apartamentos de cuatro alturas) para aves coloniales como el gorrión molinero, que a pesar de colocarse avanzada la primavera en el mes de abril, que han sido rápidamente colonizados.

Las charcas para anfibios realizadas en lugares como la Dehesa de San Sebastián, únicos puntos de agua en kilómetros a la redonda durante los meses estivales son visitadas por rabilargos, currucas, abubillas, pitos reales o herrerillos, por lo que también constituyen lugares privilegiados de observación de aves.

Por otro lado, se están acondicionando de nuevo los primillares (nidos de cernícalos) existentes y se procederá a la colocación de cajas nido para rapaces nocturnas como autillo, mochuelo, cárabo y lechuza. Esta última especie, que ha sufrido un fuerte retroceso en los últimos años, en especial por los cambios de uso del suelo, se está reforzando mediante la reintroducción de pollos mediante la técnica de hacking o crianza silvestre.

PROTECCIÓN DE BUITRES NEGROS, ÁGUILAS Y OTRAS AVES ESTEPARIAS

En buena parte del medio natural de la Comunidad de Madrid nidifican y se reproducen aves protegidas, destacando el grupo de las rapaces, como es el buitre negro, el águila real, el águila imperial o el milano real.

Para potenciar sus poblaciones se realizan proyectos como el de protección de la colonia de buitre negro en la Sierra del Guadarrama, con unas 160 parejas de ejemplares, según el censo realizado por los agentes forestales.

También el de protección y el seguimiento de las águilas imperiales, con una prodigiosa evolución, actualmente de 73 parejas. Y las ayudas a la protección de aves esteparias, mediante subvenciones a la agricultura realizada con métodos tradicionales.

En el área de La Pedriza destaca la presencia de especies rupícolas que, como el buitre leonado, viven en zonas rocosas en altura. Los técnicos de la Dirección General de Biodiversidad y Recursos Naturales en colaboración con los agentes forestales han permitido con su vigilancia y reducción de molestias que hayan salido adelante, solo en el último año, 100 nuevos pollos de buitre leonado.

SIETE ZEPAS EN LA COMUNIDAD DE MADRID

La región cuenta con siete Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPA) en aplicación de una directiva de la Unión Europea. De ellas, las estepas cerealistas de los ríos Jarama y Henares, carrizales y Sotos de Aranjuez, así como los cortados y cantiles de los ríos Manzanares y Jarama, acogen poblaciones significativas de aves esteparias amenazadas, con ejemplares de avutarda común, sisón común, aguiluchos cenizo, pálido y lagunero occidental, gangas ortega e ibérica, además de otras especies esteparias de interés comunitario, como bisbita campestre, alcaraván común, carraca europea, cernícalo primilla y cogujada montesina.

Esas tres ZEPA tienen un marcado carácter agrícola, cultivando principalmente cereal de secano, de gran interés para el mantenimiento de estos hábitats y especies, por lo que la Comunidad ofrece una compensación a los agricultores que utilicen métodos de producción compatibles con la conservación de las mismas, evitando formas de producción agrícolas intensivas o excesivamente mecanizadas, que afectan a las aves.

Por ello se ofrecen ayudas a las explotaciones agrarias que mantengan el barbecho tradicional, el barbecho semillado con leguminosas, la retirada de tierras de la producción, el cultivo de girasol y el retraso en la recogida de cereal, durante cinco años y sobre una superficie mínima de tres hectáreas.

Quince buitres leonados madrileños se mudarán a Italia para recuperar allí la especie