lunes. 27.05.2024

ALICANTE, 19 (EUROPA PRESS)

Investigadores de la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH) han realizado un análisis de la vegetación durante los últimos 30 años mediante imágenes de satélite de dos entornos del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, que revela que ungulados silvestres y el pastoreo tradicional trashumante se complementan para mantener los ecosistemas.

En el análisis han analizado ungulados silvestres, como ciervos, y otro en el que predominan los ungulados domésticos, concretamente el cordero segureño, y la investigación concluye que estos tipos de herbívoros producen distintos efectos sobre la vegetación, según ha indicado la institución académica en un comunicado.

Al respecto, apunta que los ungulados silvestres y domésticos se complementan para mantener los ecosistemas. Por ello, los expertos de la UMH recomiendan mantener tanto el pastoreo tradicional trashumante, como supervisar las áreas agroforestales abandonadas que están siendo retomadas por la naturaleza.

El estudio, publicado en la revista 'Landscape Ecology', supone "un avance" en la comprensión de cómo podrían evolucionar los ecosistemas mediterráneos en un contexto de cambio climático.

El abandono de las prácticas tradicionales, en consonancia con cambios en el clima, ha transformado durante los últimos años los sistemas agropastorales de los paisajes mediterráneos. Como consecuencia del fenómeno, se está produciendo un proceso cada vez más frecuente de renaturalización y cambio en los entornos afectados, denominado 'rewilding pasivo'.

Aunque este proceso puede aportar beneficios, como una mayor resiliencia climática y refugio para ciertas especies de fauna, también conlleva la pérdida de paisajes culturales biodiversos y de usos tradicionales cada vez menos comunes.

La UMH ha apuntado que, para comprender la evolución futura de estos ecosistemas y descubrir claves que ayuden a su conservación, es importante evaluar sus respuestas al clima a largo plazo, en diferentes condiciones, que contemplen tanto el pastoreo de especies domésticas, como la presencia de ungulados silvestres.

En este contexto se enmarca el estudio realizado por los investigadores del Departamento de Biología Aplicada de la UMH Marina Rincón Madroñero, José Antonio Sánchez Zapata y Jomar M. Barbosa, junto con el investigador del Centro de Investigación Operativa de la misma universidad Xavier Barber.

Los científicos han llevado a cabo su trabajo en el sudeste de España, el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, con un doble propósito: evaluar el efecto del clima sobre la productividad primaria a escala de paisaje y analizar las tendencias a largo plazo de la biomasa de la vegetación en respuesta a un rewilding pasivo o al mantenimiento de los sistemas de pastoreo tradicionales.

Más concretamente se han analizado dos zonas localizadas a menos de 15 kilómetros de características muy similares, como son Los Campos de Hernán Perea, un altiplano "caracterizado por su muy bien conservado uso trashumante"; y el Calar de Juana, localizada dentro de la zona de máxima reserva del Parque Natural. En ambos enclaves, tradicionalmente se permitía el uso del ganado en extensivo. Sin embargo, con la declaración del Parque en 1986, el uso ganadero fue restringido.

Los autores han afirmado que, dada la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos y el aumento de las temperaturas, se hacen necesarias más investigaciones que aborden cómo se conservarán en el futuro estos distintos paisajes.

En este sentido, el estudio aspira a servir de ayuda para avanzar en la comprensión de la dinámica de la vegetación en diferentes escenarios de herbivoría, y dentro de un marco de patrones climáticos a largo plazo, para aportar una información que contribuya a la toma de las mejores decisiones en torno a la gestión de los paisajes mediterráneos.

Un estudio de UMH revela que ungulados silvestres y el pastoreo trashumante se...
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