domingo. 23.06.2024

Solicita además la excarcelación "inmediata" de otros cuatro empleados del organismo arrestados en 2021 y 2023

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha reclamado este martes la liberación inmediata de trece trabajadores del organismo internacional detenidos recientemente por los rebeldes hutíes en Yemen y otros cuatro empleados de la ONU que permanecen bajo custodia tras ser arrestados en 2021 y 2023.

"Es un acontecimiento alarmante que genera graves preocupaciones sobre el compromiso de los hutíes con una solución negociada al conflicto", ha dicho, antes de subrayar que "la ONU condena todas las detenciones arbitrarias de civiles".

"Reclamo la liberación inmediata e incondicional de todo el personal de la ONU detenido (en Yemen)", ha recalcado Guterres, que se ha reunido durante la jornada con su enviado especial para Yemen, Hans Grundberg, con quien ha discutido los últimos acontecimientos en el país.

Entre los detenidos figuran seis trabajadores de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, dos de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y uno de la oficina de Grundberg, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Junto a ellos fueron detenidos otros once miembros de la sociedad civil yemení. Por su parte, los cuatro trabajadores de la ONU que ya estaban bajo custodia eran miembros de la UNESCO y la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Grundberg ha detallado que el organismo "trabaja de forma diligente a través de todos los canales disponibles para lograr la liberación inmediata e incondicional del personal detenido", al tiempo que ha solicitado igualmente la liberación de los miembros de ONG locales detenidos por los hutíes.

En esta línea, el jefe de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Martin Griffiths, ha reiterado que "los trabajadores humanitarios son neutrales en un conflicto" y ha agregado que "su seguridad y la seguridad de los civiles a los que dan ayuda debe ser garantizada". "Mi corazón está con las familias del personal detenido, que temen por el bienestar de sus seres queridos en lugar de celebrar juntos el Eid al Adha --que arranca este fin de semana--", ha argüido.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Volker Turk, ha rechazado de forma "categórica" las acusaciones contra el personal de la ONU y ha dicho sentirse "preocupado por las condiciones en las que se encuentran retenidos".

"Es fundamental que las autoridades 'de facto' garanticen que los detenidos sean tratados con pleno respeto de sus derechos y su dignidad, y que puedan ponerse en contacto con sus familias", ha indicado Turk en un comunicado.

Asimismo, ha exigido que se permita acceso a personal de Naciones Unidas para ver a los detenidos "lo antes posible". "Cualquier nuevo ataque contra trabajadores humanitarios y de Derechos Humanos en Yemen debe cesar de inmediato", ha zanjado.

Los rebeldes hutíes de Yemen aseguraron el lunes que habían desmantelado una importante red de espionaje liderada por Estados Unidos e Israel que operaba desde 2015 para recopilar información militar y de seguridad con el objetivo de debilitar a sus fuerzas.

Esta red de espionaje israelí-estadounidense se habría infiltrado en varios sectores del país, incluyendo la política o la economía, y habría proporcionado información sensible tanto a la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, la CIA, como al servicio de Inteligencia exterior de Israel, el Mossad.

Los hutíes, que afirmaron haber arrestado a miembros de la red, apuntaron además a que la estructura habría funcionado al amparo de organizaciones internacionales y agencias de la ONU camuflada con labores de trabajo humanitario para "encubrir su espionaje y actividades de sabotaje".

Estas detenciones han tenido lugar en medio del ahondamiento de la crisis humanitaria en Yemen, donde cerca de una década de conflicto entre los rebeles y las autoridades reconocidas internacionalmente han dejado a 17,6 millones de personas --la mitad de la población-- en situación de inseguridad alimentaria.

Asimismo, 4,5 millones de personas siguen desplazadas dentro del país, según datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), inckuidas muchas que se han visto desplazadas en varias ocasiones a causa del conflicto.

Guterres pide a los hutíes que liberen a los trece trabajadores de la ONU detenidos...
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