lunes 16/5/22

Trigueros tenía en los 60 un modesto coso taurino junto al Dolmen de Soto

En Trigueros (Huelva) se celebraron durante décadas capeas en un modesto coso construido junto a un dolmen cuyo túmulo, realizado hace unos 5.000 años, sostenía el palquillo presidencial. Las sucesivas obras ejecutadas por la Junta de Andalucía para subrayar el Dolmen de Soto hacen hoy inimaginables las estampas de la década de los 60 en la finca La Lobita de Trigueros, donde ya no queda el más mínimo rastro de ese modesto coso taurino que se levantó junto al túmulo y donde los aficionados triguereños, de Niebla, Beas o de la pedanía de Candón acudían a ver las capeas.

SEVILLA, 2 (EUROPA PRESS)

En Trigueros (Huelva) se celebraron durante décadas capeas en un modesto coso construido junto a un dolmen cuyo túmulo, realizado hace unos 5.000 años, sostenía el palquillo presidencial. Las sucesivas obras ejecutadas por la Junta de Andalucía para subrayar el Dolmen de Soto hacen hoy inimaginables las estampas de la década de los 60 en la finca La Lobita de Trigueros, donde ya no queda el más mínimo rastro de ese modesto coso taurino que se levantó junto al túmulo y donde los aficionados triguereños, de Niebla, Beas o de la pedanía de Candón acudían a ver las capeas.

Las fotografías proceden del álbum familiar de los marqueses de Seoane, dueños de la ganadería Prieto de la Cal y de la finca La Ruiza, que adquirieron a mediados del pasado siglo con la casa solariega edificada a mitad del XIX por la familia de Armando de Soto y Morillas, el descubridor en 1923 de este dolmen reconocido como una de las mayores proezas arquitectónicas del megalitismo funerario occidental, sólo a la altura de los de Antequera, Bagneux (Francia), Maeshowe (Escocia) o Newgrange (Irlanda), según ha explicado en una nota la Junta de Andalucía.

La casa del guarda, cuya construcción sobre el cabezo del Zancarrón desencadenaría el hallazgo de la cámara funeraria, se puede divisar al fondo en varias de las instantáneas cedidas por el hierro.

Justo donde hace unos cinco milenios la Humanidad empezaba a trascender y a rendir homenaje a sus muertos, se terminó levantando una placita para celebrar minifestejos taurinos.

Junto a uno de los monumentos megalíticos de Europa que luce más estelas armadas (e inopinadamente medianeras), los novilleros de Huelva aprendían a torear y dar muerte con la espada a esos fabulosos ejemplares jaboneros de Prieto de la Cal.

RITA HAYWORTH PARA VER TOREAR A MIGUEL BÁEZ 'LITRI'

A algunas capeas lindantes con el Dolmen de Soto asistieron personalidades como la actriz Rita Hayworth, cuando en octubre de 1952 vio a Miguel Báez 'Litri' vestido de corto desde el coqueto burladero reservado para los marqueses de Seoane.

El dolmen fue declarado Monumento Histórico-Artístico del Tesoro Artístico Nacional en 1931. El arqueólogo alemán Hugo Obermaier, quien hizo público el descubrimiento tras asumir las excavaciones que se prolongarían durante tres años, pasó a ocupar prácticamente a continuación la Cátedra de 'Historia Primitiva del Hombre' en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid.

Eran 21,5 metros de galería orientada hacia el este para lograr la máxima iluminación coincidiendo cada año con los equinoccios de primavera y otoño.

Los albañiles contratados por Armando de Soto para levantar la casa del guarda localizaron ocho cadáveres: hombres, mujeres y un menor que yacían en cuclillas (uno a la entrada, cinco en el corredor y dos en la cámara) apoyados sobre algunos de los ortostatos con más grabados.

Estaban junto a sus ajuares, ricos en recipientes cerámicos (cuencos, vasos, platos...), cuchillos de sílex, productos líticos tallados, hachas de piedra pulida, conchas de peregrino, ofrendas alimentarias... pero, por desgracia, no se pueden contemplar en ningún museo por lo laxo de la legislación de la época.

Tras la adquisición de los terrenos por la Junta de Andalucía en 1987 se han podido desarrollar varios estudios arqueológicos que han desvelado desde el origen 'stonehengiano' del monumento, el círculo primigenio de menhires que serían los reutilizados finalmente para construir el dolmen, hasta restos de pigmentos rupestres.

La colina artificial de 3,5 metros de altura del túmulo, aprovechando su estructura de corredor, fue la que sirvió de referencia para trazar la circunferencia e improvisar el palquillo presidencial de esta plaza de tientas cuyo uso recreativo iría decayendo hasta principios de la década de los 80, cuando el Gobierno de Andalucía dio el paso definitivo para hacerse con los terrenos y facilitar tanto los trabajos arqueológicos de los especialistas como el acceso libre del público.

Hoy, el Dolmen de Soto es uno de los grandes reclamos de la oferta onubense para el turista cultural, donde entre otros elementos impresiona la representación de constelaciones incisas en la piedra.

Trigueros tenía en los 60 un modesto coso taurino junto al Dolmen de Soto