miércoles. 21.02.2024

HUELVA, 30 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Huelva ha emitido una orden de búsqueda, detención y presentación de J.M.P.P, uno de los dos condenados por asesinar a dos hombres, cuyos cadáveres fueron hallados en un pozo de una finca de Cartaya en el año 2019, y cuya sentencia fue emitida el día 16 de noviembre después de que en octubre el jurado popular dictaminara la culpabilidad, tanto de él como del el otro enjuiciado por esta causa.

Este hombre fue condenado a 41 años de cárcel por el doble asesinato --uno de ellos con alevosía y el otro con alevosía y ensañamiento-- y la Providencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, recoge la orden de búsqueda, detención y presentación de esta persona, después de que no compareciera este miércoles ante en el Juzgado. Por ello, el tribunal decidió dictar la orden de búsqueda y detención para celebrar la comparecencia establecida por la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

La Audiencia Provincial de Huelva condenó a ambos acusados a penas de 46 y 41 años de cárcel, respectivamente, tras el veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular. En la sentencia, la Audiencia condenaba a los dos acusados por dos delitos de asesinato --uno de ellos con alevosía y el otro con alevosía y ensañamiento-- e imponía a J.A.M.B. una pena de 46 años de prisión, mientras la condena de J.M.P.P. era de 41 años de cárcel. En ambos casos concurría asimismo la agravante de abuso de confianza y en el segundo de los condenados la atenuante analógica de confesión.

Asimismo, la Audiencia absolvía a ambos acusados del delito de robo que se les imputaba por la acusación particular, los condena además a indemnizar conjunta y solidariamente en concepto de responsabilidad civil con un total de 754.944 euros a los familiares de las dos personas fallecidas, de 27 y 35 años en el momento de los hechos.

De conformidad al veredicto de culpabilidad emitido por el jurado, la Audiencia declaraba probado que, en los días previos al 14 de abril de 2019, ambos acusados "planearon acabar con la vida" de M.B.G., "con quien ambos habían tenido graves conflictos previos relacionados, en su mayor parte, con el tráfico de drogas".

Así, "en ejecución de lo previamente planeado por los acusados", durante la tarde del 14 de abril de 2019, uno de ellos, en concreto J.A.M.B., contactó con M.B.G., "engañándole para que lo acompañase a una finca" ubicada en Cartaya y propiedad de la suegra del otro condenado "bajo el falso pretexto de apoderarse de una cantidad indeterminada de droga que supuestamente estaría allí escondida".

Según recogía la sentencia, el acusado identificado como J.A.M.B. "perpetró el citado engaño a sabiendas de que en la mencionada finca les esperaría --tal y como había convenido previamente con el otro acusado-- J.M.P.P. oculto y armado con una escopeta de su propiedad" con la que ambos investigados "pretendían acabar con la vida" de M.B.G. disparándole, de forma que el primero de los encausados se dirigió hasta la referida finca con las víctimas en el interior de un vehículo conducido por el segundo de los fallecidos, S.V.C., a quien la otra víctima, que carecía de permiso para conducir, le había pedido que lo llevase.

De este modo, sobre las 22,30 horas de ese día, este acusado acompañó a las víctimas hasta el punto de la finca convenido con el otro condenado, "quien se hallaba esperando agazapado en su puesto, a varios metros, a oscuras y oculto entre la vegetación", y que disparó con su escopeta alcanzando a S.V.C. "al confundirlo en la oscuridad" con M.B.G., ocasionándole una muerte inmediata como consecuencia de un único disparo de bala recibido en el tórax, todo ello sin que la víctima "tuviera oportunidad alguna de eludir tal acción letal ni de percatarse de la presencia armada en el lugar" de este acusado.

La sentencia añade que, tras advertir que M.B.G. continuaba con vida, este acusado le disparó sin llegar a alcanzarle, agotando los cartuchos del arma y acercándose hasta el punto en el que la víctima se encontraba junto al otro condenado, tras lo que ambos encausados persistieron "en su intención de eliminarle", acabando con su vida "propinándole uno de ellos repetidos golpes en diversas partes de su cuerpo con la escopeta con el consenso del otro acusado, ocasionando" a la víctima con esta "violenta" acción un "enorme sufrimiento" como consecuencia de los "incesantes impactos" recibidos con el cañón del metal y la culata de madera del arma. Este varón falleció finalmente tras recibir golpes mortales en el cráneo "con la connivencia de los dos acusados".

Tras perpetrar ambas muertes, los acusados arrastraron los cuerpos hasta un pozo de la misma finca y los arrojaron a su interior, "ocultándolos a la vista de terceros y retirando de ambos cadáveres sus teléfonos móviles", tras lo que, "con la intención de eliminar cualquier indicio que pudiera incriminarles en las muertes ejecutadas, se pusieron a los mandos cada uno de ellos" de sendos vehículos y se desplazaron hasta La Ribera, deteniéndose en un camino adyacente donde prendieron fuego al vehículo donde el primero de los acusados se había desplazado a la finca con los dos fallecidos.

Emiten orden de búsqueda y detención para uno de los condenados por el crimen del pozo...
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