Comercio
ALMERÍA.- Según el Índice de Precios al Consumo, publicado por el Instituto Nacional de Estadística, el IPC en nuestra provincia ha descendido un 0,1% en el mes diciembre. A lo largo de un año, Almería ha registrado una variación del 2,6%, igualándose a la media de la Comunidad Andaluza.
Tras conocer estos datos, el Secretario General de UGT Almería, José Ginel ha destacado que “una vez más el año arranca con subidas en los precios de algunos de los bienes y servicios más básicos, los precios de nuestro país mantienen el mismo ritmo de crecimiento que en el mes de noviembre. Contrariamente, a lo largo de 2012, los salarios se incrementaron de media un 1,47%, un aumento que se sitúa por debajo del encarecimiento de los precios, que es del 2,9%, por lo que, de esta forma, el poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras se ha visto reducido, por lo que continuamos siendo los que, en mayor medida, estamos soportando los costes de una crisis generada por otros. En resumen, los precios suben y el poder adquisitivo baja”.
En este sentido, ha criticado “la poca preocupación” que está mostrando el Gobierno por los trabajadores y ciudadanía en general. “En el mes de diciembre hemos asistido a nuevas muestras de ello con medidas como la no revalorización de las pensiones, la congelación por tercer año consecutivo del Indicador Público de Rentas Múltiples (IPREM) o el exiguo incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de un 0,6% para el año 2013, insuficiente a todas luces para compensar el previsible incremento de los precios” ha indicado Ginel.
Así mismo, ha advertido que “la conjunción de un alto nivel de precios con las últimas actuaciones señaladas, a las que podríamos unir las que se están desarrollando en el ámbito de los empleados públicos, que están sufriendo una pérdida de poder adquisitivo sin precedentes, lejos de mejorar lo más mínimo la situación general del país, tendrán consecuencias muy negativas en el desarrollo de la actividad económica y, por extensión, del empleo. Así, a la pérdida de derechos sociales y laborales, y la pérdida de poder adquisitivo que se acaban de señalar se une la desconfianza en el futuro de la economía española, el aumento de la inseguridad laboral y la caída de las expectativas, lo que puede provocar a la crisis se intensifique y a perpetúe en el tiempo”.
Para Ginel, la política económica que el Gobierno está desarrollando en todos los ámbitos de su competencia “no sólo resulta ineficaz, sino que se está mostrando contraproducente al estar intensificando la caída de la actividad y del empleo, empeorando, a medida que pasa el tiempo, la situación de cada vez capas más amplias de la población”.
Ante esta situación, ha demandado una modificación inmediata y sustancial de la política económica del Gobierno, que “no se centre en exclusiva en la política presupuestaria y en la eliminación del déficit, sino que se encamine a la recuperación de la actividad y proteger los derechos sociales y laborales de los trabajadores y ciudadanos de nuestro país, dándoles la confianza y seguridad suficiente para que puedan acometer sus proyectos de inversión y de consumo, recuperando el papel, determinante por otro lado, en la economía”.
