jueves. 04.06.2026

Llegó enero, pasaron los Reyes Magos, y los excesos navideños empiezan a ser patentes, no solo para tu cuerpo, sino para tu maltratada cuenta corriente. Debes afrontar tal realidad si no quieres que te ahoguen las deudas. Como último recurso siempre puedes acudir a una de las compañías de microcréditos que han proliferado en Internet en los últimos años. Sin embargo, antes de llegar ahí puedes hacer muchas cosas para paliar esa situación, o para prevenirla. La clave está en dos conceptos que ya conoces de forma intuitiva, sin que nadie te lo diga, pero que en situaciones como éstas tienes que tener muy presentes: el control de los gastos y el ahorro.

Enero es el mes en el que suben las tarifas de tu teléfono, de tu canal de televisión, de la luz, del gas, del agua... Esos son gastos que son difíciles de evitar pues es complicado renunciar a los servicios que prestan. Pero siempre puedes conseguir algún ahorro comparando tus facturas con las tarifas de otras compañías. Internet ha hecho más sencilla esta tarea. Tienes comparadores que rápidamente te informan sobre las diferencias de precio y de servicio, y además siempre es útil leerse las valoraciones de otros usuarios para averiguar si un precio menor esconde realmente una bajada de calidad de dichos servicios.

No obstante, muchas veces tienes rutinas de gasto sobre las que nunca te has preguntado si son realmente necesarias. Siéntate en una mesa con un papel y un bolígrafo, y hazte esa pregunta. Te va a ayudar a tener una visión más distanciada y objetiva de tus hábitos de consumo. A lo mejor descubres que tienes gastos que no te generan ningún beneficio ni ninguna satisfacción: esa suscripción a una revista que nunca lees porque tienes acceso a gratuito a través de Internet, ese gimnasio que nunca pisas, o ese taller que te apasiona, pero al que nunca tienes tiempo de ir.

Piensa en el ahorro como en un juego de estrategia. El objetivo del juego es elaborar un presupuesto de gasto (y cumplirlo). Incluso, lo puedes plantear como un pasatiempo en familia. Como ya se sabe desde hace tiempo en el entorno empresarial, esta forma colectiva de trabajar y de controlar de gastos es muy efectiva. El pensamiento en equipo es más objetivo que el individual, y llegarás a conclusiones como las que te hemos apuntado en el párrafo anterior más rápidamente que si lo hicieras tú solo. Además, involucra emocionalmente a todos los miembros de tu familia en la tarea de ahorrar, al convertirla en una competición. Incluso se puede dar un pequeño premio al que más ahorre, por ejemplo. Ese trabajo de reflexión te hará ver qué gastos son fijos, ineludibles, y de cuáles puedes prescindir.

Hay gastos necesarios, pero ahí puedes hacer también muchas cosas para ahorrar. Compartir gastos, por ejemplo. Si vas en coche al trabajo y tienes vecinos que van a la misma zona puedes compartir los viajes por turnos, o dar una cantidad entre varios para la gasolina del que conduzca. O puedes dividir a factura de ese canal de pago que permite múltiples visualizaciones para distintos dispositivos. Enero es el mes de las rebajas. Aprovéchalas, pero con precaución. Piensa que pueden haber hinchado el precio en navidades o las semanas previas para después bajarlo, con lo que no hay una rebaja real del producto.

Si todo esto no es suficiente puedes acudir, como mencionábamos anteriormente, a una compañía de créditos rápidos donde puedes obtener hasta 1000 euros en cuestión de horas. Pero si has generado muchas deudas, súmalas y divídelas entre los 12 meses del año. Si las cuotas mensuales son de un 20 o un 30 por ciento de tus ingresos te saldrá a cuenta pedir un crédito por un año y repartir la carga durante dicho periodo. Enero es un mes difícil, pero con un poco de reflexión, de proactividad y siguiendo estos consejos puedes, no solo transitarlo con éxito y sin estrecheces financieras, sino adquirir hábitos que hagan que tu próximo enero deje de ser un problema.

Como aguantar el bajón de liquidez de enero
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