jueves. 04.06.2026

Las dos principales organizaciones agrarias de Almería, Asaja y Coag, han hecho balance del año transcurrido desde que se lanzara de forma injustificada una alerta contra el pepino de Almería. La crisis del E.Coli trajo de cabeza a todo el sector que vio como se forzaba el cierre de campaña con una falsa acusación que a pesar de su gravedad apenas tuvo consecuencias: ni dimisiones, ni multas por 'excesos verbales'.

Está bien que la 'mala' experiencia sirviera para comprobar la capacidad que hay en España de hacer patria cuando la situación lo requiere, incluso permitió estrechar lazos entre agricultores y consumidores. Y también fue bueno saber que la trazabilidad funciona, lo que es también una garantía.

Más allá de que se hayan pagado o no las pérdidas ocasionadas, ésta es sólo una parte del problema, la cuestión es el enorme esfuerzo que ha habido que hacer para recuperar imagen y lo más lamentable de todo es que esas campañas de publicidad en Alemania no las ha pagado el país que ocasionó el daño. Al final queda la sensación de que una vez más, España se queda encogida ante el gigante alemán.

Un año de la crisis del pepino
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