Reformas, listas y ladrones
Hoy es el día de las valoraciones a la aprobación de la reforma laboral o del cotilleo de las listas que conforman las candidaturas de las distintas formaciones políticas al Parlamento Andaluz. La primera ya ha tenido respuesta por parte de los sindicatos y partidos de izquierdas que, como vaticinó el presidente Mariano Rajoy, ya han convocado una primera movilización para el próximo domingo 19 de febrero. A pesar de la que está cayendo, es difícil augurar que en Almería esta convocatoria vaya a echar a la gente a la calle, dado el poco éxito que están teniendo los anuncios sindicales en trabajadores y ciudadanía en general, en los últimos tiempos. Las medidas, en principio y por sí mismas no son generadoras de empleo como ya adelanta el ministro Cristóbal Montoro y dado el gran número de desempleados no sé si tendrán un efecto inmediato sobre alguien que aún conserve el empleo, por lo que es de prever que hasta que el ciudadano no lo vea como una amenaza real no haya reacción. Por tanto, el éxito de la convocatoria prevista para finales de semana está por ver.
Con respecto a las candidaturas de los distintos partidos, nada nuevo aunque aparentemente cambien todos los nombres. Tanto en el PP como en el PSOE gana el aparato que es quien impone y dispone. Bien es cierto que unos, los populares, acuden a estos comicios sobrados y con un partido aparentemente unido, -es más fácil estarlo cuando se puede dar de comer a mucha gente, aunque cínicamente algunos recurran a que lo importante es el proyecto y no las personas-, mientras el PSOE vive su peor momento anímico y organizativo a nivel regional.
Por eso, en un día previsible, llaman la atención otras noticias. Como la pericia de algunos para obtener dinero sea como fuere. Hasta 44 delitos en cajeros automáticos se imputa a un joven por el procedimiento del cash trapping que no es otra cosa que bloquear el cajero automático para que quien vaya a extraer sus ahorros no pueda hacerlo y, en la confianza de que es el cajero el que no funciona, deje el pequeño botín al ladrón. O no tan pequeño porque en poco más de un mes ha obtenido unos ingresos superiores a 5.000 euros. A éste poco le importa la reforma laboral o que le pongan encabezando ninguna lista electoral.