Recetas tengo, para mi no quiero
Que el empleo es el principal problema que tiene este país es una cuestión que ya nadie pone en duda. Hasta ahora, algunos sí. El Gobierno de España capitaneado por el PP ha estado tan preocupado por reducir el déficit que prácticamente hasta antes de ayer, ha sido en este aspecto y no en otro donde ha cargado las tintas de su política y prácticamente ha visto como engordaban, y ha contribuido a ello con sus reformas, las filas del paro sin que aparentemente ello le haya afectado.
Ahora es otra historia. Claro que eso sucede ahí donde está gobernando, porque aquí en Andalucía, donde se encuentra en la oposición, la prioridad parece que es el desempleo y visto que la Junta no da con la tecla para aligerar la lista de parados, ha decidido aportar su granito de arena con nada menos que cincuenta medidas que su máximo dirigente, Juan Ignacio Zoido, ha mandado al presidente del Ejecutivo andaluz, Juan Antonio Griñán, para que aplique en esta región y de esta manera se ayude a crear empleo.
Lo que resulta chocante es que si tienen tan buenas ideas y tantas garantías de que éstas van a crear empleo, no aprovechen tanto desparrame imaginativo y se las envían a su presidente nacional y de Gobierno, Mariano Rajoy, o a la ministra andaluza, que además lo es de Empleo, Fátima Báñez para que se aplique el cuento. Sin embargo, el Ejecutivo nacional prefiere seguir mirando hacia Bruselas y reclamando 'otras políticas' que incentiven la economia a actuar por su cuenta y empezar a destinar partidas e ideas en este sentido. Así que es bastante probable que por la misma regla de tres, las medidas 'de buena fe' aportadas por el PP andaluz caigan en saco roto, dado que la Junta es más que probable que también acabe mirando al Estado para saber con que cuartos cuenta de cara a incentivar el empleo en su comunidad.
Estas recetas que uno ofrece para que aplique otro, en realidad son un cúmulo de buenas palabras que si no cuentan con financiación, que en estos tiempos escasea de lo lindo, poco pueden contribuir a remontar nada.