Muy difícil pero no imposible

Lo tiene muy difícil pero no es imposible. El Almería está cumpliendo con sus objetivos y ya sólo le queda un partido, el definitivo, para estar en Primera División. Claro que, el rival no es fácil, ninguno lo sería a estas alturas de temporada y en una jornada a vida o muerte, pero es que se trata del Villarreal. Un equipo, que además de sus particulares características -ha metido la directa y se ha permitido incluso golear al Barcelona B- , es capaz de mover a su afición por mares.

A pesar de ello el Almería depende de si mismo para encontrar el ansiado ascenso. La afición también ha logrado insuflarle el ánimo necesario para que se crea que puede lograr la gesta, y eso se ha visto en estos últimos partidos. Sin convicción sería muy difícil salir al terreno de juego el próximo sábado.

Al margen de la estrategia que el entrenador Javi Gracia establezca este sábado, materia no menor, los rojiblancos deben salir al campo seguros de si mismos, ni siquiera el empate les vale, y convencidos de que en este partido pueden reconstruir la senda de triunfos que se frustaron a mitad de liga.

También es cierto que de no lograr esos tres puntos que permitirían a la afición celebrar este domingo el ascenso a Primera División, aún queda la liguilla en la que los rojiblancos ya no tendrían que enfrentarse al Villarreal y gozarían del respaldo de sus seguidores en casa para los partidos de vuelta. Con la tranquilidad que da esta puerta abierta al equipo, el Almería tiene que salir a ganar.