Excusen al alcalde
Estaría bien que para que no se evidenciara más si cabe la ausencia del alcalde de Almería en su ciudad, los concejales no fueran pidiendo perdón acto si y acto también y excusándose por su no presencia en actos a los que hasta ahora nunca había faltado.
Y es que como ya acusa la oposición, -además de su propio equipo de gobierno-, Luis Rogelio Rodríguez Comendador se deja ver poco por la capital. Apenas si aparece en las notas de prensa del Consistorio que ha decidido darle cuerda y aunque no esté presente en los actos, le hace visible remarcando esa ausencia pero aseverando que todo lo que se hace en la capital responde al programa que capitanea, bla, bla, bla. Lo cierto es que ni se le ve ni se le espera. Y así no es de extrañar que en Izquierda Unida le auguren poca vida al alcalde, es decir, poca vida en su puesto como alcalde.
Parece que su cargo de senador acapara todo el interés del primer edil, -no se sabe muy bien si por desconocimiento o curiosidad-, que al igual que muchos de sus correligionarios no está dispuesto a abandonar aquello logrado, pero sí saca pecho para asumir todo lo que le echen encima. Sin ir más lejos la número 2 del PP, Dolores de Cospedal, que dirige toda una comunidad autónoma con unas deudas terribles, tiene tiempo también para llevar el peso del partido gracias a que se apoya, según dice, en tres vicesecretarios, uno de ellos Javier Arenas, del que se da por hecho dirigirá la Junta de Andalucía en dos meses.
Con la mala herencia que ha recibido el PP de su enemigo político y la necesidad que tienen las comunidades, ayuntamientos y demás administraciones de entregarse de lleno a hacer reformas y encarrilar este país, no se como es posible que sobre unos pocos recaiga tanto peso y responsabilidad. Que no, que no. Que no es una cuestión de poder, se trata de heroicidad.