El valor de internet y las redes sociales

Internet y las redes sociales son en demasiadas ocasiones objeto de no pocas críticas por lo que a través de ellas circula. Gusta especialmente cargar las tintas sobre estafas por internet, pornografía que se distribuye a través de estos canales así como bulos que circulan por la red para insistir y remarcar la 'maldad' de unas herramientas que aunque prácticamente todos a partir de una edad ya avanzada, -la tercera edad tampoco se ha quedado al margen de las nuevas tecnologías-, utilizamos no todos asumimos como propias de esta época que vivimos. Y buena prueba de ello es la insistencia con la que celebramos jornadas sobre redes sociales para 'prevenir' sobre el mal uso de las mismas, y esto es un error. El problema no está en la herramienta sino en la maldad de la persona que la usa con fines no deseables.

Así por ejemplo cuando se habla de grabaciones con el móvil que luego son utilizadas para acosar a una persona, la gravedad está en quien las realiza, difunde y trata de amplificar esa escena, pero en realidad ésta es un arma de doble filo porque quien así actúa antes se delata. La huella es en muchas ocasiones más fácil de seguir. Y en la red siempre habrá alguien, muchos, que pondrían fin a un intento de este tipo, como se vio en el caso de la concejala y su vídeo subido de tono.

Además, con las nuevas tecnologías, aunque algunos no lo quieran creer, es más difícil errar porque toda información está en exposición pública permanente y por lo tanto puede ser objeto de rectificación en cualquier momento, de tal manera, que tiene su propio sistema de autoprotección. No vale decir cualquier cosa.

El caso de los chavales de Almería que han tenido que alargar su intercambio en Estados Unidos por culpa del huracán es un buen ejemplo del gran valor que las redes sociales tienen en estos tiempos. Ha sido la mejor manera en que ellos han podido mantener informados y calmar a sus padres, contar su experiencia a compañeros de su clase que no han participado en la expedición o seguir desde allí como desde aquí se ha vivido su odisea.

Por eso más valdría huir de la 'prevención en redes sociales', que suena a miedos por desconocimiento, y tratar de ver las bondades que ellas generan. El mal uso que se realice de estas herramientas es más una cuestión de educación porque son las mismas con las que se pueden lograr grandes cosas.