jueves. 04.06.2026

Esta visto que resulta muy difícil ponerse de acuerdo cada vez que se convoca una jornada de huelga o se hace un llamamiento a la manifestación. Al final todos responden lo que quieren oir e interpretan los acontecimientos según tenían previsto.

Si nos atenemos a los números es probable que no se pueda hablar de una gran participación, -más importante sin duda ha sido la manifestación-, si bien aquí hay que tener en cuenta algunas cuestiones. Que alguien no acuda a una movilización no significa que no se esté de acuerdo con muchos de los asuntos por los que se protesta. Hay otras muchas razones que el ciudadano de a pie argumenta para no sumarse a las movilizaciones. Desde el descuento que uno puede sufrir en una nómina ya mermada por no acudir al trabajo, hasta el propio descontento de estar desempleado y sentirse 'desplazado' de cuanto acontece pasando por el no menos despreciable asunto de no querer alinearse a unos sindicatos que muchos sienten que no les representan. De hecho, la jornada de hoy tenía convocantes de todo tipo con sus particulares eslóganes.

No obstante, del éxito que proclaman los sindicatos pasamos al nulo efecto que ha tenido la convocatoria que defienden administraciones y patronales. Es curioso pero si tan nulo ha sido el efecto, difícilmente puede causar tanto daño esta huelga general como se pretende reprochar a quien la convoca. De igual manera resulta chocante también que entre los argumentos esgrimidos para defender a las pymes almerienses se utilice precisamente aspectos que de una u otra manera se están reflejando en la particular 'jornada de lucha', como son los terribles efectos que la crisis está teniendo en cuanto a subidas de impuestos, impagos, falta de financiación...

Así las cosas, todos estamos más cerca de todos de lo que nadie se puede imaginar. Otro asunto es ver cómo articular ese descontento y expresarlo para que sea escuchado por parte de quien ostenta el gobierno para cambiar las cosas. Porque en definitiva, el éxito de una huelga no está en su participación, sino en la capacidad que ésta acaba teniendo para que las cosas no sigan siendo como hasta ahora.

De cualquier manera hoy todos ganan. El que convoca la huelga está satisfecho y el que la cree inconveniente ha visto que no ha tenido repercusión.

De la nulidad al éxito
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