Ciertamente hacía mucho que no ocurrían episodios como los vividos este lunes cuando un pesquero almeriense estuvo a punto de ser apresado por una patrullera de Marruecos. El incidente viene a suceder en un momento de relaciones encontradas con el país alauita, pues mientras nos tenemos que llevar bien con ellos para tratar de poner freno a la inmigración ilegal a la vez que queremos recuperar aquellos caladeros para nuestros barcos andaluces, resulta que necesitamos distanciarnos en materia agrícola, ya que el daño que están causando al sector con la entrada de producto a un precio con el que no se puede competir y en unas cantidades impresentables y sin control está provocando una dura crisis.
Desde la Asociación de Empresarios de la Pesca en Almería se ha querido quitar hierro al asunto y dejarlo en un 'mero hecho puntual', pero dada la coyuntura que atravesamos con Marruecos y que un suceso de este tipo no se producía desde 1999, cuesta creer en las casualidades y no sé si no se debería entender como un aviso a navegantes.
Lo cierto es que la Subdelegación del Gobierno en Almería, al frente de la cual se encuentra el recién nombrado Andrés García Lorca, parece que resolvió en tiempo y con éxito el malentendido. Buen comienzo para el subdelegado
Amago de apresamiento
1 de febrero de 2012, 17:18
