El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española establece en su vigésima segunda edición que la práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores se llama corrupción. Izquierda Unida de Roquetas de Mar ha alertado hoy en el pleno de esta localidad que el 12,50% del suelo a desarrollar en la polémica urbanización de Las Salinas, está relacionado directamente con familiares en segundo y tercer grado con el alcalde de la localidad, que al mismo tiempo ostenta los cargos de presidente de la Diputación Provincial y presidente del Partido Popular en Almería. Su hija, María Encarnación Amat Pintor, aparece relacionada con la empresa Invep 13 S.L., mientras que el sobrino del alcalde, Francisco Javier Amat Vargas, aparece relacionado con Grupo de Inversión Eureka,S.L., y la sociedad Carinaga S.L., una empresa sobre la que es conveniente recordar que le fue declarado ilegal por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Almería un edifico de 265 viviendas, edificado en una parcela de Playa Serena en la que supuestamente debía construirse un hotel. En la larga lista de nombres también aparece nuevamente el empresario Miguel Rifá, sobre el que IU aclara en su denuncia pública que existe una amistad manifiesta con Gabriel Amat. Pese a los esfuerzos del equipo de gobierno de Roquetas de Mar por aclarar que desconocen tales extremos y de ahí su imparcialidad, negar la evidencia de las relaciones directas entre familia, primer edil e intereses económicos en esa zona no hace otra cosa que alentar la sospechas que se lanzan desde la oposición.
Gabriel Amat vuelve a estar en una situación complicada. Nadie le acusa de corrupción, pero si realmente considera que tales inversiones familiares se realizaron al margen de su situación política al frente de administraciones, no le queda más remedio que bajarse del coche oficial para dar la cara y explicar de una vez por todas qué le mueve para insistir en el desarrollo de una zona que Costas quería declarar de Dominio Público y a la que se opone el pueblo de Roquetas.
