jueves. 04.06.2026

Miguel Martín, teleprensa.es

El título de hoy puede llevar a engaños, pues podría tratarse de una feria, o una campaña de El Corte Inglés, si en Almería lo hubiera, del municipio murciano en nuestras tierras. Pero no, sin restarle la importancia y carácter que tiene, más que merecidos - si no lo han hecho ya, vayan a Lorca, especialmente en Semana Santa -, me refiero a otro Lorca, de nombre Federico, y, de primer apellido, García.

¿Por qué hablar hoy de él? Pues muy sencillo, porque ayer comenzó la "prueba piloto" de unas rutas lorquianas por esta ciudad nuestra, impulsadas por la Delegación de Cultura, con motivo del aniversario del nacimiento - el 5 de junio de 1898 - del, más que, conocido poeta.

Claro que, más de uno, se puede preguntar a santo de qué se celebra una ruta así en Almería, cuando Lorca era granadino. Más evidente aún sería decir ¿por qué no? Y quedarse tan pancho. Pero no, tiene un motivo, y ese no es otro que la estancia del autor en Almería, ciudad que lo acogió en su época de estudiante.

La lastima es que, si bien muchos de los almerienses - vamos a ser generosos, y diremos casi todos - saben que Lorca recorrió las mismas calles que ellos frecuentan a diario, no se llega más allá - al menos en la mayoría de los casos -.

¿Qué sabemos de las anécdotas de su juventud? ¿Qué sintió en Almería? ¿Qué sueños tuvo mirando al mar?

Incógnitas, para las que no hay respuesta.

O al menos, no la había, porque ayer, los muchos o pocos, eso da igual, que acudimos a la ruta, pudimos acercarnos un poco más al poeta, entrar en esos detalles, ora nimios, ora - seguramente - importantes, que ayudan a entender mejor a un niño hombre, que, cosas de la vida, dejó Almería a causa de un flemón.

Un consejo, si los días 13, 19 y 26 de junio, a las 8 de la tarde, no tienen nada que hacer, acudan a esta cita. Lo único necesario es apuntarse en la Biblioteca - es gratis -, y hasta lo pueden hacer por teléfono o vía internet. No se lo pierdan, pasarán un buen rato, ya que los actores y actrices, se nota, disfrutan con su trabajo.

Se trata de la compañía "Teatro para un instante", que trabaja desde el 2003 en Granada, recuperando la memoria - histórica o no - de Lorca. Y, oiga, para ellos será un trabajo, pero se nota también que es su pasión. No esperen grandes decorados, ni recursos impresionantes. Ahora, eso sí, preparen su imaginación, "Lorca", nada más llegar, los anima a firmar el pacto de ficcionalidad, "juguemos a ser quien queramos ser", "¿Es usted Lorca?" "Sí, soy Federico García Lorca".

Miguel Serrano, director de la compañía, decía ayer que se hablaba mucho de la vida de Lorca en Nueva York, pero que de la de Almería, poco o nada. También me apuntaba un amigo, que ha viajado un rato largo por el mundo, que el único país que conoce que tiene un refrán como "nadie es profeta en su tierra", es España, y que, por ejemplo, intentando en Italia que se lo tradujesen, todos lo miraban con cara de "¿qué puñetas quieres decir?".

También en el día de ayer, acudí a la presentación del libro "El cordero carnívoro", de Agustín Gómez Arcos. Un autor que, nos contaban, ha sido traducido a 18 idiomas, es reeditado periódicamente, ha vendido cientos de miles de copias, y que, miren por donde, es oriundo de Enix, municipio de la provincia de Almería.

Vale que se fue a Francia, escribió en francés, y tuvo sus más y sus menos con el régimen, pero ¡leche!, en cualquier otro sitio se estudiaría con detenimiento su figura.

¿Aquí?

Una plaquita en su pueblo, y poco más.

Si Almería está pelada de recursos culturales - aunque esto suponga exagerar -, no quitemos, encima, lo que tenemos, reconozcamos nuestro legado, historia y hechos, propaguemos, en un insano ejercicio de soberbia, que somos los mejores, aunque no lo seamos.

Pero ¡más orgullo, por favor!

Lorca en Almería
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