Mario Ferrera se prepara para tirar del carro
Mario Ferrera
ALMERÍA.- La situación en Teruel era poco esperanzadora con 1-2 en la final y 2-0 para los naranjas en el cuarto partido. Pero Unicaja Almería nunca se rinde, y Piero Molducci es capaz de mantener a una plantilla muy competitiva totalmente enchufada. Además, luego está la profesionalidad de los jugadores, y Mario Ferrera saltó a la cancha a divertirse y remontar. Su concurso en esos puntos tan delicados fue de extrema importancia para conquistar el triplete, y el sevillano lo recuerda como una motivación para seguir dando alegrías a la afición.
Cuando late el corazón de un jugador como Ferrera a un ritmo más acelerado, no es suficiente con haber iniciado la pretemporada, sino que se mira con anhelo el comienzo de la competición: “Después de un año como el pasado, que fue histórico con el triplete, tenemos muchas ganas de empezar, de que esto eche a rodar”. El receptor avisa de que el equipo va progresando, camino de “coger el ritmo de seis para seis, el de los partidos, pero de un modo muy ilusionante”. Las sensaciones de la primera semana han sido muy buenas para la plantilla.
El reto para todos está claro, a sabiendas de la dificultad que entraña: “Repetir un año como el pasado es muy complicado, y se nos va a pedir ese techo, pero vamos a ir sin presión, como jugamos para llegar a él al anterior temporada”. Antes está “jugar las finales y luego se puede ganar o perder; se tuvo la suerte de ganar las tres”. Si no se tuviera el bagaje que acumula el rey de títulos del voleibol español, la situación de partida sería de presión: “Estamos acostumbrados a ello, y además Ramón y Piero lo que nos piden es estar en las finales y vamos a estar”.
Con los ecos de aquel choque en Los Planos resonando en su cabeza, el sevillano saca provecho de ello: “Fue un partido muy bonito, como motivación y como experiencia profesional”. Los grandes jugadores aparecen en los grandes momentos: “me salió genial, para mi y para mi carrera, fue una gran experiencia y el equipo disfrutó”. En ese sentido, subraya el receptor que se “siguió trabajando desde abajo, se remontó y se ganó”. Se resume rápido: “Nos lo creímos ante un gran rival que “ya descorchaba el champán”.
A por todas otra temporada más
Para que todos esos éxitos se repitan, Unicaja Almería “ha hecho un buen equipo para aspirar a todo otra vez este año”. Con un “tiene buena pinta”, Ferrera desvela que “a principios de verano, con las salidas, no se sabía como iba a estar, pero el club lo ha asumido bien”. Le da buenas vibraciones ‘Alemão’ y considera muy importante “la experiencia de Israel Rodríguez”, pero el trío de jóvenes cambian la cara a la plantilla: “nos van a dar frescura en muchos momentos y tiene su punto de gracioso, de buen rollo hacia el futuro”.
Son diez años desde 2005, año en el que llegó a Almería “a vivir una experiencia”, y sin ser mayor sí debe considerarse un ‘veterano’, con lo que ello supone: “llevaré el rol lo mejor que pueda y voy a ayudar a los jóvenes como yo en su momento tuve la ayuda de los ‘juanjos’, ‘charlis’ y ‘manolos’ en su día”. Seguir bajo las órdenes de Piero Molducci siempre es seguir aprendiendo: “Lleva cuatro títulos seguidos, y unas cuantas ligas a sus espaldas, es muy bueno y eso se nota en los entrenamientos, con la intensidad que nos hace llevar en ellos”.
La competitividad en la liga va en aumento, y “es importante seguir sus métodos; no se le puede reprochar nada y estoy muy contento de tenerlo otro año aquí”. En relación al nivel de los rivales, el que se equipare el potencial de más equipos es “mucho mejor para la competición”. Esta temporada no va a ser cuestión de dos o tres equipos: “Sevilla se ha reforzado bien, Soria, Ibiza, que ha cambiado de entrenador y va a mejorar bastante, Teruel va a estar, como siempre, y la gran incógnita es Mallorca”.
Sabe Mario Ferrera que Ca’n Ventura se ha formado como “un equipo de estrellas que ha hecho a base de dinero, pero después hay que hacerlo jugar, que es lo realmente importante”. Unicaja es un bloque, por muchos cambios que viva, y su trabajo está siendo muy intenso desde el minuto cero: “Lo peor es el calor, que se hace duro con este verano que ha entrado en septiembre, pero la dureza de los entrenamientos se afronta con gusto porque estas cuatro o cinco semanas nos hacen llegar al inicio de liga, y luego cargaremos de nuevo para los play off”.