Y un general en Podemos
Javier Salvador, teleprensa.es
Algo está pasando y no podemos perder esta oportunidad.
Un general del ejército del aire, ex jefe del Estado Mayor para la Defensa, se presenta bajo la marca de Podemos a las eleciones generales, pero después de escuchar lo que he escuchado en la calle me pregunto ¿no todo los militares eran unos fachas y los de Pablo Iglesias unos rojos redomados?
Hace nada he entrado a una oficina de un banco, Cajamar, y me encontrado a un tipo, Antonio, al que no conocía de nada y me ha dejado sorprendido porque me ha solucionado el problema guiándome hacia opciones que no me costasen dinero ¿pero no cobraban en los bancos hasta por respirar?
Hace unos días tenía que pagar una tasa en la Agencia Tributaria y, no se lo van a creer, no tengo más remedio que decir que su modelo de atención online es de lo mejor que visto en mucho tiempo, y puedo asegurarles que he visto mucho pero claro, ¿de Hacienda y buenos?
Vale, es el momento de levantarnos, dejar caer los brazos, sacudirlos para relajar, mover el cuello de izquierda a derecha, arriba y abajo, sacudir suave y ponerse a pensar.
No todo lo que se ha construido es un desastre, pero hay que poner las bases para crecer todo lo perdido y no, la culpa de todo no fue de Zapatero como venderán los mediocres en los próximos días. Quizás no tuvo ni la fuerza ni la visión necesaria para afrontar un momento único en la historia de la economía mundial, pero por otro lado, y eso quedará también para la historia, me siento especialmente orgulloso de que exista un español en el top 50 en el que The Economist reconoce a aquellos que han usado su posición en la vida pública como, por ejemplo, activista, político o periodista, para tener impacto en la diversidad. Obama o Bill Gates son algunos de los que están en esa lista en la que Aznar o Rajoy ya nunca podrán estar.
Verán, cuando aquí todos nos acordábamos de los antepasados del expresidente del Gobierno, había algo que me costaba mucho entender en esa época, en que viajaba mucho a otros países, y era que siempre me sacaban el tema Zapatero, el matrimonio de parejas del mismo sexo, la igualdad, violencia de género o las políticas de ayuda a la dependencia como el gran logro. Pero te lo sacan igual en un pueblo perdido al norte de Italia, que en una feria de biotecnología en Alemania. Les aseguro que me quedaba a cuadros, porque aquí le llamábamos de todo, y de ahí aprendí que hay que mirar un poquito más allá, ser valientes y probar a entender.
El momento político es complicado, muy complicado pero en algo parecido a 2011. Hay un presidente que sobra por decisión casi unánime, un partido que se ha caído al pozo y que no tiene intención alguna de cambiar, y ese es el PP, aunque frente a ellos tenemos un nuevo centro derecha que encarna Ciudadanos, partido nuevo, líderes con atractivo y que va como un tiro en las encuestas.
Competirán con la izquierda más renovada de los últimos 40 años. Se presentan a estas elecciones con tres líderes nuevos, con un PSOE que quizás no ha corrido lo suficiente para recuperar a su electorado y al que le pesa demasiado el nombre para asomarse al centro izquierda y ser el partido demócrata de los Obama en España. Podemos cuenta con un líder que parece haber asumido que desbarró demasiado en la pretemporada del #20D, pero ahora abre su imagen a golpe de general, y en el vagón cola viaja la conciencia del país, una Izquierda Unida que ha perdido su lugar justo en el momento que ha encontrado un líder con una enorme capacidad de recorrido.
Con este panorama, el paro que tenemos encima y lo paraditos que nos hemos quedado todos, es el momento de abrir bien los ojos y gritar ¡basta!. Sinceramente es el momento de aprovechar la diversidad, de que cada uno se ponga la camiseta de su partido, sin complejos, sin miedos, de salir a la calle y trabajar para convencer a los demás de tus ideas. Es el momento de participar en el debate, de generar movimientos ciudadanos, de hacerse voluntario de equipos de campaña, porque es ahora o nunca.
Este gobierno que sale del 20D será distinto gane quien gane, pero si participas en el proceso será un poco tuyo. Estarás conforme con el resultado si eres capaz de participar, de mojarte ahora que toca, aunque sea porque hasta los generales son capaces de ir con Podemos, por el hecho de que en un banco puedas encontrar a gente que no quiere cobrar por respirar o porque no todos los de Hacienda sean 'montoros'. Igual aún queda algo que salvar, por lo que luchar y no aceptar lo que venga porque toca.
Pues no toca. Ahora la tecla la tocas tu.