Quién era Charlie Kirk
Kirk era un influencer, una de esas personas que han encontrado en las redes sociales el espacio para convertirse ellos mismos en una especie de medio de comunicación unipersonal (Ben Shapiro, Tucker Carlson, etc.). Un tipo que ciertamente tenía un don para comunicar. Sin estudios, increíblemente comercial y con las cosas muy claras respecto a lo que es capaz de comprar quien se ponía frente a él, en cuanto a mensaje. Y de todo el mercado de posibles clientes se centró en esos jóvenes que quieren ser la hostia en el menor tiempo posible y con el mínimo esfuerzo. Es decir, a un chaval que no tiene para independizarse, al que no le gustan los lunes y tiene grandes ganas de viajar, si le dices que él ha cumplido su parte del trato estudiando una carrera, y que con eso ya ha contribuido, convencerle de que algo falla cuando no le llueven ofertas y el dinero es coser y cantar. Y claro, la mejor forma de encontrar el porqué de esos problemas es, obviamente, poner por delante a quienes supuestamente están evitando que lo consigas, a quienes provocan esos males, según una determinada creencia. Así, lo que huela a musulmán, negro, latino, homosexual y demás desviaciones diabólicas del ser humano, junto a todas esas cosas que para la ultraderecha roban oportunidades y derechos, son precisamente los ejes del mal.
Ahora bien, seamos conscientes de algunas cosas. La primera es que cuando bajamos el nivel de exigencia intelectual al individuo, estamos abriendo la puerta a que ese mensaje caliente, cómodo de digerir, que debe tener un 10 % de realidad y un 90 % de adorno, lo que viene a ser un bulo, siempre encontrará la forma de entrar. Antes era más complicado, porque tenías que ir a buscarlo, al emisor del mensaje, pero ahora se te mete en el teléfono sin que te des cuenta.
Yo les propongo una cosa. Entren en YouTube y vean un vídeo cualquiera de Charlie Kirk, Ben Shapiro, Tucker Carlson u otro influencer supuestamente ultracatólico, y ojito que hay mucho postureo en esa devoción y preocupación por la fe que nada tiene que ver con la Iglesia de Roma. Después de salir a la venta, respirar, recuperar la calma y situar nuevamente todos los muebles en la cabeza, entren en la misma red social y busquen a un tal Joel Osteen (https://www.youtube.com/channel/UCmfCKILnn9-yLa0rWAt0hzg