Qué estás dispuesto a compartir para ganar dinero

Javier A. Salvador, teleprensa.es

Esto de la crisis es genial para todo aquel que quiere encerrarse en su propio y minúsculo mundo y sobre todo para esos que aprovechan el río revuelto para dar la espalda a los demás, principalmente a aquellos que le ayudaron antaño y que por más señas suelen ser su ex trabajadores y ex proveedores. Estos papeles en muchas ocasiones coincidían con el de amigos, pero ha sido tanto el miedo por la falta de información, por la sensación de desamparo que vive todo el mundo, que el básico instinto solidario se ha sustituido estos años por el grito de guerra de “maricón el último”.

Podemos sonrojarnos y decir en voz baja que no estamos para que nadie nos de lecciones de cómo gestionar nuestra pobreza, que es lo que hacemos y con el único objetivo de no ir a peor, cuando realmente dejamos escapar las mejores oportunidades por no creer que la generosidad, el reparto de pobreza si quieren llamarlo así, genera una especie de bienestar que conlleva la generación de riqueza.

Pongamos por ejemplo los cientos, miles de locales que hay vacíos en decenas, miles de edificios, y confrontémoslos con el número de personas que estarían dispuestas a iniciar una actividad si encontrasen la flexibilidad necesaria. Sé que no me equivoco al decir que es más rentable convertir unos locales desocupados en un vivero de microempresas, de micronegocios, que mantener unas hermosas paredes de ladrillo visto que obviamente no ayudan nada a que se vendan los pisos desocupados que hay sobre esos mismos locales. Y Claro, pueden surgir preguntas como  ¿Cuánto tiempo los cedo? Pues sencillamente hasta que alguien esté dispuesto a pagar por ese espacio.

Muchos me preguntan el por qué cedemos gratuitamente las franquicias de Teleprensa.es, y mi respuesta siempre es la misma pregunta: ¿Me preguntas si prefiero esperar años a tener una cabecera de pago o meses a tener varias que multiplican mi audiencia?

Se trata sencillamente de evaluar qué tienes y qué valor tiene en estos momentos para el que lo ve desde fuera. Por otro lado también tienes que tener claro lo que te interesa de esa otra persona que desde el otro lado observa tu posición. Pues les aseguro que encontrar el punto de encuentro ni es complicado ni obliga a hacer grandes concesiones.

Dejo de lado el caso de los locales, almazaras, hortícolas, promotoras o empresas de servicios para que nadie se sienta aludido de manera despectiva y me centro en mi propia torpeza para ponerla como ejemplo.

Durante años he pensado que mi mejor posición era despedir mis trabajadores,- con la pasta que me costó-, y atrincherarme en una posición más o menos estable mientras utilizaba otras vías alternativas para caminar de puntillas sobre la crisis, pero obviamente lo único que hice fue posponer tareas. Y no me creo tanto que estemos en tiempo de recuperación, como que estemos en ese tope máximo que muchos nos dimos para sí o sí reemprender el camino.

A ver si me entienden.  A mi me cuesta prácticamente lo mismo tener una cabecera que se llame Teleprensa.es Almería, que endosarle cinco o veinticinco ediciones más, ya sean de provincias españolas o de países latinoamericanos. Pero claro, el hecho de ceder gratuitamente esta fórmula para que otros generen sus fórmulas de autoempleo han convertido mi capacidad ociosa en un generador de audiencia absolutamente descomunal. Pero hay más, ese crecimiento me beneficia a mi tanto como a ellos y les aseguro que ni les cobro, ni le cobraré por ser franquiciados de Teleprensa.es, independientemente de que en el sector de la prensa se dan otros condicionantes mucho más sangrantes que en el resto de sectores económicos.

Un amigo me decía el otro día que estaba regalando mi know-how, pero yo siempre respondo que regalar lo que tu aprendes es tener la oportunidad de ver como te mejoran y aprender tu de ello, o dicho de otra forma, actualizarte gratuitamente.

Quién sabe, igual es el momento de compartir para generar un escenario en el que repartir.