Por qué no confías en Rajoy
Javier A. Salvador, teleprensa.com
Hay un 82,5% de personas que no confían en Mariano Rajoy. Entre esas mujeres y hombres hay muchos votantes de su propio partido, porque su fuerza política representa a día de hoy la opción preferida por el 29,1 de los españoles, lo que quiere decir que los hay que votan las siglas mientras se tapan los ojos.
Si un político que tenga esos datos como carta de presentación es capaz de liderar la carrera presidencial se me ocurren dos cosas. La primera que pide a gritos una pañoleta con el sol naciente para ponérsela en la frente como buen kamikaze. Claro que por otro lado puede que estemos ante un mártir capaz de inmolarse por España, porque si se ha dado cuenta de que tal y como está su partido las opciones son él o volver al clan Aznar, con sus Luis Bárcenas, Miguel Blesa, Esperanza Aguirre y su tropa o el mejor ministro de economía de todos los tiempos, es decir Rodrigo Rato, puede que hasta nos esté haciendo un favor. Pero que no se equivoque, que ese 29% que retiene es precisamente el que añora la línea dura, porque todo por lo que él ha luchado, su tímido viaje hacia el centro, se lo ha entregado a Ciudadanos.
La gente no confía en Mariano, y le quito el don porque el mismísimo Felipe VI ha abierto en Málaga la veda del tuteo, así que los del otro lado de esta pantalla ya no son ustedes, ahora seréis vosotros. Pero la gente no confía en el ya casi ex presidente del Gobierno de España porque precisamente casi nos deja un país fractura en el que por todas partes se prefiere hablar de Estado y no de nación.
Y el problema no es de los secesionistas, sino de los que han generado ese desapego con recursos de inconstitucionalidad a todo lo que oliese a identidad ya fuese estatal, sexual o de conceptuación familiar.
Que manda huevos.
Se pierde confianza después de cuatro años mirando hacia Alemania sin tener los santos cojones de observar alrededor y pedirle perdón a aquellos que se van allí en busca de lo que salga ¿acaso le hemos visto teniendo algún encuentro con esos nuevos emigrantes?
Pierdes la confianza cuando ves que el presidente de tu gobierno, de tu país, no tiene nada mejor en la agenda que hacerse una foto en Moncloa con jubilados del barrio de Salamanca “gracias por ayudar a sus familias en los años difíciles”. Es decir, que ya se ha acabado el mal trago ¿por qué no se hace la foto con jubilados de la Línea de la Concepción?
Yo particularmente desconfío de un presidente cuando en la caja de un supermercado me encuentro con un tipo que hace cinco años terminó la carrera y casi da gracias al cielo por encontrar hueco en un Lidl.
Desconfío de un presidente cuando es capaz de sentarse junto un candidato o un presidente de su partido en una provincia que lleve en el puesto más de 25 años, sepa que se ha enriquecido terriblemente estando sólo en política y no se pregunte por qué ¿acaso no hay nadie mejor?
No confiar en Mariano Rajoy es, sencillamente, la consecuencia de cuatro años de gobierno desde las alturas, situándose en una cima en la que lo peor no era mirar desde tan arriba a la gente, sino no percatarse de la soberbia con la que los suyos han tratado al pueblo.
Pero aún así es a día de hoy el partido con más intención de voto ¿o no?
Lean la encuesta del CIS dos veces y no sólo una, que esto es como cuando baja el paro pero no contamos a los que se han borrado de la lista.
Yo soy almeriense y no confío en Mariano Rajoy porque el viernes de esta semana viene a Almería y no lo hace en Ave.
Él lo paró y esa culpa no fue de Zapatero. Pero tranquilos que en Macael anunciará que si vuelve a ser presidente del Gobierno habrá Ave en unos pocos años ¿Cuanto apuestan?