Otro cunero, menuda putada
Javier Salvador, teleprensa.com
Nos pongamos como nos pongamos, por una vez en la vida hay que seguir el ejemplo del filósofo gastronómico Mariano Rajoy, único en este país capaz de comerse con semejante cachaza e indolencia chuletas del tipo Rato, Bárcenas o Blesa. Besugos de las variedades Montoro o Mato y hasta serpientes de la especie Aguirre. Pero vamos que tener tiene la despensa llena de especímenes. Y como dijo el maestro del plasma, está tan claro que un vaso es un vaso y un plato es un plato, como que un cunero es una putada para cualquier organización con identidad propia
Quizás sea esa nevera la que les hace callar a muchos en el caso de Podemos, que ha colocado en Almería a un cunero, a un tipo que puede tener todo el curriculum que quieras pero que sencillamente no ha salido elegido de las asambleas locales que fueron y son la sangre que hace funcionar el corazón púrpura.
Dicho esto, también es cierto que un Podemos de la cúpula puede ser realmente más atractivo que un total desconocido cuando las asambleas, sobre todo, ya no son tan multitudinarias. Ahora bien, recordemos el caso de Rafael Hernando (PP), que tras veinte años de cunero ahora sí le conocemos, pero cuando llegó lo hizo sencillamente desterrado y por expreso favor de un tal Manuel Arqueros a Francisco Álvarez Cascos, que tenía libre Teruel o Almería. También podemos denominar si no cunero al menos paracaidista político a Juan José Matarí, nació por lo menos en Abla, pero siempre ha vivido en Madrid donde, además, su esposa ha sido toda la vida concejala de Pozuelo de Alarcón.
El PSOE, en sus tiempos, también utilizó Almería para colocar lo más grande, y una de las más sonadas fue Cristina Narbona, pero éstos ya aprendieron la lección y ahora sólo va en las listas lo que sale de sus agrupaciones locales, sea lo que sea, que es lo justo.
David Bravo, lo queramos o no, es la violación de uno de los principios que hizo a la gente creer en ese movimiento que surgió entre profesores universitarios de pelo largo y la plazas públicas. Esa ola que gritó a los cuatro vientos que llegaba para imponer otra forma de hacer política, que ha hecho cambiar a todos los demás, pero que para muchos va camino de convertirse en un partido pensado más en hacer políticas y fichajes de titular gordo que en mirar a sus bases. Y claro, a un año vista no puedes decir que ese pasado queda ya muy atrás y no casa con el modelo de organización necesario. Vamos, que no cuela o sencillamente desilusiona.
No creo siquiera que Bravo haga campaña desde Almería, porque a partir de ahora vamos a escuchar mucho de eso de que la política es más global que territorial en algunos momentos, pero por otro lado igual es la excusa para que Podemos traiga a Almería su caravana cargada de nombres importantes, y así limar callos en una campaña que en principio se les pone cuesta arriba.
Los sondeos que empezaremos a ver en breve darán casi un diputado a Podemos en Almería, dos al PP y tres al PSOE. Baila el que pueda ganar Ciudadanos, que arrastra una nefasta imagen desde las municipales en la capital y ésta es su principal cantera de voto, aunque por otro lado su parlamentaria andaluza, Marta Bosquet, ha cobrado un protagonismo y popularidad a la que ni de lejos se acerca Lucía Ayala de Podemos, que sencillamente desapareció nada más coger el acta de parlamentaria.
Y eso lo dicen los sondeos, pero la realidad histórica es que los cuneros que han traído hasta Almería los diferentes partidos siempre han salido.
La pregunta es tú que prefieres, el sexto diputado para Podemos o para Ciudadanos ¿cuál es tu quiniela para el #20D?