Otan no, bases fuera, o no
Javier A. Salvador, teleprensa.com
El momento político es complicado, y si nos centramos en Almería mucho más aún porque la marejada que envuelve a la izquierda le va a dar al PP el balón de oxígeno que necesita, siempre y cuando no cambien mucho las cosas. Y ojo, los de Rajoy son expertos en ganar con no hacer nada, porque si la focalización de la crisis económica sobre Rodríguez Zapatero le llevó al poder en 2011, la falta de tablas en los emergentes les ha dado una segunda oportunidad de la que, además, pueden salir reforzados si sus enemigos no se ponen las pilas.
Dicho esto, me centro en Almería, donde la campaña va a ser apasionante. De hecho ya lo están siendo los momentos previos en los que desde Madrid y vía prensa de allí se anuncia quién será el número uno de las listas aquí, eso sin que nadie aquí, de Podemos o Izquierda Unida, sepa nada de nada de lo que hablan allí. Y claro, puede que entre Pablo Iglesias y Alberto Garzón todo sea maravilloso, pero en provincias la cosa es distinta.
El hecho de que un general, ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa sea el número uno por Almería puede chirriar para algunos por el hecho de que no es de Almería, pero puestos a mirar el DNI de cada uno tenemos que Hernando, del PP, tampoco lo es y Matarí, su número 2, tiene domicilio fijo en Madrid.
El PSOE sí que tiene candidatos locales de toda la vida, Sonia Ferrer y el número 2 alcalde un pueblo de aquí. Ciudadanos también, pero a los naranja ahora les toca luchar más que a nadie por mantenerlo y no lo tienen nada fácil.
El caso es que será cachondo ver a Julio Rodríguez, supuesto número uno por Almería si es verdad lo que dice el diario de Escolar, haciendo campaña aquí y arropado por muchos de los que aún siguen asistiendo a las manifestaciones de lo que sea con el pretexto de gritar lo de “OTAN no, bases fuera”, pero en las confluencias todos tienen que ceder un poco y puede que esta sea una de esas páginas que vamos a pasar en la historia de las manifas de Almería.
Por otro lado hablamos de todo un general que justo aquí puede, incluso, atraerles un voto con el que no contaban. No olvidemos que esta tierra es base de nada menos que La Legión, la misma que durante un tiempo estuvo bajo sus órdenes, como todas las unidades del Ejército español. Vamos, el que mandaba de verdad, y eso igual crea afinidades. O no.
Ahora bien, el hecho de que lo nombren número uno no es el problema, sino que se haga sin contar con nadie de aquí, porque aquí, en Almería, nadie sabía nada, nadie contestaba nada y las caras han estado cambiando de color entre blanco, verde y rojo durante toda la jornada de resaca al gran pacto.
A pesar de todo lo importante es votar, a quien sea, pero votar, porque ya nadie es lo que esperabas.
Tenemos un PP que todo el mundo sitúa en la derecha mientras ellos se empeñan en decir que caminan hacia el centro, que es precisamente el espacio que dice ocupar Ciudadanos, mientras todos les mandan a la derecha. En el otro lado tenemos un PSOE que se dice izquierdas pero que la gente sitúa más al centro y un Podemos que se decía de todas partes, emergentemente de centro pero al que el electorado sitúa ahora en la izquierda total, pero ahora sumamos a una Izquierda Unida que era el referente de esa izquierda, pero que se une con quien dice aspirar más al centro o por lo menos sustituyendo a los socialistas.
Total, que hemos llegado a un punto en el que nadie se gusta así mismo y ninguno es lo que realmente se piensa de ellos. Sencillamente la España de siempre.
Pero lo importante es votar, que nadie lo olvide.