La estafa de la energía solar

Javier A. Salvador, teleprensa.com

Al final tiro la toalla y vuelvo al butano hasta que el gas natural toque a mi puerta porque, sencillamente, no aguanto más. Soy se esos idiotas que por conciencia más que por necesidad, por inculcar algo y aún no sé el qué a mis hijos, decidí hacer la inversión de las placas solares para tener agua caliente que no provocase una micra más de contaminación. Captador Solaris CP1 con acumulados Prestige EP, vamos un modelo del carajo que en palabras textuales de los instaladores (Montajes Técnicos Almería S.L.) era “un sistema que en once años no te va a dar ningún problema. Lo amortizas en cinco y no tiene ni mantenimiento”. De hecho si entras en su web te encuentras con el aval de opiniones de tres doctores en física como Javier Batlles de la Universidad de Almería, Antonio Verdejo y Juan María González de la Universidad de Cádiz, y así como de todo un catedrático del Departamento de Termodinámica Aplicada de la Universidad Politécnica de Valencia, Juan Manuel Pinazo. Y claro si además todo un referente de la materia en la provincia como Antonio Cambil, de Sistemas de Calor, te cuenta en la web que la empresa es jamón del bueno, pues picas como si estuvieses haciendo el anuncio de Navidul.

Resumiendo, 2098,28 euros además del importe de una subvención que ellos mismos gestionaban y que nunca supe ni de cuanto era ni a nombre de quién iba porque de eso se ocupaban estos señores a los que se les acaba la amabilidad en el momento en el que te colocan el muerto en la terraza, es decir, la placa.

Pasado el primer año de servicio a la república independiente de mi casa y hablo de junio de 2012 a septiembre 2013, ya toca llamar al técnico porque deja de funcionar. La respuesta fue tranquilizadora “no se preocupe que es normal, ocurre que como Almería es especial en clima se evapora el agua, entra aire y hay que drenar el circuito”. Pues genial y ni una palabra más.

En 2014 dos veces con la misma historia y en la tercera avería de 2015 cuando no han pasado ni tres meses entre una y otra empiezas a desconfiar de los instaladores que nos enviaron desde la misma Solaris, los cracks de Montajes Técnicos Almería. Total, te plantas y decides llamar a otro antes de soltar un euro más porque, sencillamente te huele mal.

Y ahí es cuando en vez de abrirse el cielo para ver la luz, lo que se abre es el mundo bajo tus pies, dices lo de tierra trágame y te acuerdas de la señora que tuvo a bien parir al que te metió la bacalá, es decir la placa y el sistema Prestige de marras.

Mi historia termina negociando un presupuesto de vuelta al termo o al butano después de que te llegue un fontanero y te diga que todos los sistemas de energía solar tienen mantenimiento y que miente el que diga que no y, para más jodienda,  también te dicen desde la experiencia que miente quien afirme que un sistema de energía solar para agua caliente se amortiza con el aparato aún en vida. El problema es que confrontas opiniones con un segundo técnico, yo lo he hecho, pero te dice lo mismo y pagas otro desplazamiento más.

En mi caso el problema no es otro que un acumulador que murió el primer año de su vida útil y que el instalador escondió entre revisiones porque así pasaba el tiempo de garantía y se quitaba el problema de reclamarle a una empresa como Solaris a la que si llamas te dicen que el teléfono no existe. Imagino que la empresa instaladora no tenía a quien reclamarle y su opción menos problemática era retrasar el marrón hasta que expirase la garantía del cliente, poco ético pero sin duda efectivo.

Segunda sorpresa, si te pones a buscar en foros te encuentras historias como ésta a montones, pero nunca trascienden y así los que vamos de listos por la vida fiándonos de opiniones de catedráticos, doctores y gente de probado prestigio, metemos las patas que metemos.

Dicho esto, no me cabe duda de que la energía solar es parte de nuestro presente, pero me da en la nariz que su optimización en el hogar aún nos queda lejos por precio, por simplificación de los sistemas y porque a día de hoy, sencillamente, no es algo que pueda pasar de ensayos de i+d a fontaneros. O se hace bien o muere la gallina de los huevos de oro a base de tocar los huevos al prójimo.

Vamos, que si se cae Abengoa con parques solares kilométricos, qué cojones hacemos nosotros jugando a competidores de Endesa desde nuestras azoteas. Manda huevos.