Hablemos del tren en Almería

Javier Salvador es periodista y abogado

Puedes ser de derechas, izquierdas, centro o nacionalista. A los de extrema derecha o izquierda no los cuento porque, sencillamente, son accidentes, la constatación del fracaso respecto al tiempo invertido en enseñar lo aprendido de nuestros propios errores, del pasado, de los momentos más tristes de nuestra historia.
Pero no puedes ser ciego sin padecer problemas de visión.
¿Quieres hablar del tren en Almería? Hablemos.
Coge tu coche, tu moto o bicicleta y ponte en camino. Puedes empezar por la salida de Almería por Viator o tirar directamente hacia el aeropuerto y, de ahí, hasta la autovía. Que no lo quieres ver desde ahí, también tienes la opción de llegar a El Alquián y luego hacia el “Parque Tecnológico de Cajamar”. En cualquiera de las rutas vas a encontrar obras que descubren algo más que un cambio de paisaje. Traen el AVE, el verdadero cambio que necesita Almería.
Si continúas hacia Vera, se te caen literalmente los huevos al suelo mientras atraviesas la comarca de Níjar. No soy capaz de calcular los puentes, viaductos y demás partes del trazado del AVE que están a punto de concluirse. Pero de todos ellos hay uno que me tiene literalmente loco: el de la rambla de Los Feos en Gafarillos, nada más pasar la Venta del Pobre. Cualquier día me voy a matar si no hacen un apeadero que nos permita apartarnos y bajarnos del coche para observar. Y ojo, algún día me he desviado y parado solo para eso: contemplarlo, porque es una verdadera pasada. Un amigo ingeniero me lo definió como la Catedral de Santiago de los puentes y viaductos del AVE. Imponente.
Y si sigues avanzando, ya llegas hasta los tramos que se hicieron durante el gobierno de Zapatero, antes de que el gobierno del PP, que lideraba Mariano Rajoy, paralizase las obras de aquí, pero no las de Galicia. Obviamente, aquellas eran mucho más necesarias para sacar de allí toda la producción que los gallegos colocan en Europa.
Hay enormes avances, cosas realmente bien hechas, puede que algunos fallos, pero ya basta de joder precisamente con lo que se está haciendo bien por tal de conseguir un minuto de gloria. ¿Y si nos centramos en lo que no tenemos? Reivindiquemos un tranvía para la ciudad, que hasta Jaén ya tiene el suyo.
Nuestro trabajo debe centrarse en contar a los cuatro vientos que en nada tendremos un AVE que nos conecta con Europa. No hace falta ni que reconozcamos que lo han hecho de principio a fin entre dos gobiernos socialistas, Zapatero y, sobre todo, Sánchez. No hace falta ponerle apellidos, pero si los de aquí jugamos en campo contrario contando solo lo malo, los bulos, lo que trasciende de Almería es, sencillamente, que nunca saldremos del culo del mundo.
Y no, yo soy almeriense y no estoy en el culo de ningún mundo, ni tengo que lamer el de nadie para ser protagonista de nada.
Soy consciente de por quiénes viene el AVE a Almería, quiénes están haciendo las obras del soterramiento y cómo cambiará la ciudad. Se nos llenará de turistas, sí, pero también sacaremos desde aquí producción propia y de otros que dejará en nuestros almacenes importantes valores añadidos.
¿De verdad es rentable para la ciudad, la provincia, para nosotros, seguir revolcándonos en las mismas mierdas de siempre en vez de sacar pecho ahora que podemos?