Esta crisis se gestó desde el año 2000

Javier Salvador. Periodista

Parece que nadie quiere acordarse, pero esto que pasa con Bankia y la crisis del sistema bancario español en general no es algo que pille de sorpresa al Banco de España ni a nadie. Por suerte hay gente que guarda papeles y una de esas personas se ha dedicado a reenviar por internet la nota, informe o denuncia de situación que la Asociación de Inspectores del Banco de España hizo pública con el cese del entonces gobernador de la entidad, Jaime Caruana, puesto en el año 2000 por el inolvidable José María Aznar. En aquella nota se advertía del insostenible crecimiento del crédito bancario en el periodo 2000/2006 y su más que preocupante, insostenible, exposición al sector inmobiliario.

Aquella comunicación fue remitida al entonces ministro de Economía Pedro Solbes, que tampoco pareció tomarse muy en serio aquellos avisos porque no se puso demasiado coto a la situación.

Si cualquier persona entra en la dirección www.bde.es puede encontrar informaciones del tipo La situación económica en 2005 y el inicio de 2006 u otro denominado Desequilibrios globales y gestión del riesgo, que eran más o menos auténticas profecías de lo que hoy está pasando.

La conclusión que yo saco de ello es que, ciertamente, se nos engañó a todos los españoles como actualmente se nos está engañando. Tampoco me quedo muy conforme con que los funcionarios del Estado que sabían de esta situación, inspectores del Banco de España, no hiciesen algo más que una nota de prensa, porque ellos al fin y al cabo eran y son la policía de los bancos, y ejemplos como la CAM o la misma Caja Madrid hoy Bankia se les escaparon vivos junto con Cajasur y otra larga lista de entidades que parece que no recordamos.

Pero no sólo pasa con el Banco de España y las entidades que debe regular o supervisar, sino con todo en general. En España hay muchos más funcionarios por habitante en administraciones supervisoras que médicos y policías, y también podemos preguntarnos por qué callaron durante tanto tiempo si tantas tropelías se hacían en sus propias narices.

De otro lado también estamos el resto de ciudadanos, que decidimos mirar hacia otro lado y unirnos a la fiesta del crédito, el derroche y el todo gratis.

Ahora toca pagar los efectos de esa borrachera, cierto, y la resaca está siendo dura, muy dura e irá a peor. Pero ojo, si descubrimos que en pub nos ponen garrafón, y eso se nota por el dolor de cabeza del día después, normalmente denunciamos o simplemente dejamos de ir a ese local. Pero en el caso que nos ocupa ni hemos exigido responsabilidades penales a los culpables ni hemos dejado de votarles, sólo nos limitamos a reconocerles como el tercer problema más importante de la sociedad española.

Y visto lo bien que hemos actuado todos ¿qué creemos que podemos hacer ahora?

Mi opinión no es otra que toca remangarse y currar. Ahora bien, lo que no tengo tan claro es que tengamos que seguir pagando más sueldos que los de presidentes, consejeros, ministros y poco más. El resto si quieren llamarse políticos que se dediquen a ello por vocación, que para gestionar ya hay funcionarios. Por lo menos hasta que volvamos a los, como mucho, 1,7 millones de parados.