viernes 4/12/20
Javier Salvador, TELEPRENSA.COM (*)

Enemigos en casa

"En unos días saldrá a la luz el reportaje del cocinero Alberto Chicote sobre los productos agrícolas ecológicos que no lo son. Creo que poco más adelante se hablará del reetiquetado de producción marroquí..."
javiersalvadorbitacora
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En Almería, tan tradicional como comer migas en un día de lluvia, lo es que al inicio de cada campaña agrícola se produzca una crisis de credibilidad del producto hortofrutícola. Unas veces es por el uso de pesticidas no autorizados y las consiguientes alertas sanitarias, otras por contener virus que pueden poner en riesgo la salud de otros mientras aquí los comemos sin percatarnos de ello. Últimamente el recurso más socorrido ha sido el del maltrato al trabajador inmigrante, asentamientos chabolistas y un largo etcétera de causas que siempre se dan justo en ese momento en el que aquí ya se está a pleno rendimiento, mientas que en otros países europeos sus campañas nacionales aún dan los últimos coletazos.

Normalmente determinados grupos empresariales suelen contratar a productoras independientes a las que les encargan un trabajo muy concreto, que no es otro que producir esos reportajes que generen una determinada alerta social en un preciso momento, y venderlos en medios de comunicación muy específicos que han sido advertidos de lo interesante que sería para sus lectores, y para sus posteriores rendimientos publicitarios, hacerse eco de tales informaciones. Y que nadie se lleve las manos a la cabeza que aquí en España pasa tres cuartas partes de lo mismo.

La pandemia ha puesto en jaque a todos, también a la agricultura, pero se sigue vendiendo al mismo ritmo y hasta puede que mas en algunos casos, y obviamente si cuando hay más volumen en el mercado nuestros enemigos generan una serie de alertas estratégicas, conseguirán que el distribuidor baje su precio antes de llegar al supermercado y que éste, obviamente, se lo repercuta al productor. En otros casos, tradicionalmente, sólo se pretendía retener la campaña española para que terminase del todo la francesa, holandesa y demás, pero ahora las variables son otras. Entre ellas la especialización y el origen.

En unos días saldrá a la luz el reportaje del cocinero Alberto Chicote sobre los productos agrícolas ecológicos que no lo son. Creo que poco más adelante se hablará del reetiquetado de producción marroquí que se vuelve a envasar aquí, en España, como producto nacional. Todo eso se mezclará con las protestas de los agricultores y nuevamente volveremos a exportar una imagen de caos, muy interesante para el mercado, pero desastrosa para el productor.

Hay medidas, estrategias y pasos a dar suficientes como para evitar ese “que se jodan” que gritarán los productores y consumidores europeos, porque no olvidemos que pedimos más precio mientras les estamos contando, al mismo tiempo, que se engaña en lo ecológico y que, además, reenvasamos producto marroquí o mauritano como español. Vamos que hemos comprado todos los boletos sin premio y nos los ha vendido el enemigo, pero en casa.

(*) Periodista, consultor en comunicación y marketing estratégico ([email protected])

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