El capital da la espalda a la derecha

Javier Salvador. Periodista

Podría decir que el capital da la espalda a Rajoy, presidente del Gobierno, o que los ahorradores e inversores no se creen a Montoro, ministro de Economía. En definitiva, lo que está claro es que desde el mes de Enero han salido de España más de 90.000 millones de euros y ese capital no era de parados ni de gente sospechosa de ser de izquierdas.

La verdad de ese asunto, preocupante asunto porque sólo en Marzo se fueron más de 60.000 millones, es que esos mismos que decían que hacía falta un cambio de gobierno y que dieron alas al resto de la gente, son los que han gritado aquello de maricón el último.

Entendí perfectamente que cientos de miles de indecisos optasen en las últimas elecciones por una opción conservadora como el que se arrima al querer. Es decir, la gente llegó a pensar que los capitalistas sólo arriesgarían su dinero si se encontraban en su salsa, con un gobierno de su cuerda que apretase todo lo que fuese necesario y que, de paso, hiciese sudar a los funcionarios.

Pues bien. Para sorpresa de todos, mientras que en enero y febrero del pasado año, con el torpe Zapatero en el gobierno y la prima de riesgo en los trescientos entraron en España más de 20.000 millones de euros. Este año, con el solucionador Rajoy en Moncloa hemos perdido en el mismo periodo 30.000 millones y la prima nos ha salido un poco loca y se ha subido por encima de los 500 puntos básicos.

¿Y qué quiere decir esto? Pues muy fácil.

Que Rajoy es tan malo como Zapatero. Que el PP tiene la misma caraja o peor que el PSOE, y que quien aún piense que las soluciones están en las derechas o en las izquierdas, es que aún no sabe donde tiene ninguna de las dos manos.

Se suponía que con el cambio de gobierno el dinero iba a entrar en España en tromba. Alguna que otra escuela de negocio lo gritaba a los cuatro vientos asegurando que si Rajoy ganaba ya estaba todo listo, porque el principal problema de ese momento era la poca credibilidad de Zapatero. Pero olvidaron decir que los mercados están enganchados a internet y que el hecho de que las mayores desviaciones de déficit en las comunidades sea de los feudos tradicionales de los rectos, efectivos y austeros barones del PP, ha convertido aquella poca credibilidad que se le daba a Zapatero en ninguna a favor de Rajoy.

Ahora ya, y de una forma seria, hay que empezar a hablar entre todos nosotros para empezar a focalizar la forma de salir de ésta. Puede que la solución sea un gobierno técnico ante el fracaso del modelo político.

Puede que lo sea y si así fuese, éste y no otro es el momento.