Con el puño en alto
Javier Salvador. Periodista
Hace un par de días leí una información que traerá cola. Contaba la historia de esas fotos que empiezan a circular en la redes sociales de jóvenes del PP, gente de nuevas generaciones, con el puño derecho en alto, en plan saludo franquista, porque no olvidemos que en España fue el dictador Francisco Franco quien se lo apropió y, por lo tanto, no debe considerarse que es un gesto nazi. La gran diferencia es que al considerar al nazismo y al loco que lo creó como responsables de crímenes contra la humanidad, hay legislación específica al respecto. En España, el dictador Francisco Franco no ha llegado nunca a ser juzgado como presunto criminal de guerra, genocida, torturador, expoliador ni nada por el estilo, aún. Particularmente creo que es uno de los grandes errores que arrastra España, el no enfrentarse a esa etapa de su historia, y en parte así nos va.
Ahora bien, no entiendo que se pueda recriminar a cuatro chorras que levanten la mano derecha cuando por otro lado no pasa nada si la que levantas es la mano izquierda y cantas la internacional. Y comparar uno y otro gesto jode, pero es la puñetera verdad, que cuando menos lo esperamos y mientras reivindicamos a pleno grito democracia y libertad, van y nos sirven dos tazas.
De todas formas tampoco entiendo que nadie se rasgue las vestiduras al identificar a facciones de extrema derecha o ultra conservadores en el seno del PP. Vamos que hasta no hace mucho varios de los ministros del dictador Francisco Franco, han ocupado innumerables cargos de responsabilidad dentro de su partido y en sus gobiernos.
Otras cosa son los barrizales en los que se mete Rafael Hernando. El y sólo él, es capaz de jugarse la cara por unos titulares en prensa nacional para ver si le quita sitio a González Pons y con las mismas armas de matar.
Así ni corto ni perezoso afirmaba algo así como que exhibir una bandera española con el águila golpista es mas o menos lo mismo que hacerlo con una republicana. Y podríamos utilizar los ejemplos anteriores, pero cuando de banderas se habla el problema es mucho más profundo y delicado. Y claro, olvida que la tricolor fue bajada a balazos por un golpista, un traidor a su patria, a quienes le pagaban el sueldo.
Pero Hernando lo ha puesto “fácil que te cagas”, como dicen en mi calle. Si tan depurado está el PP, si tan de centro son y tanto les repugna ver a jóvenes de nuevas generaciones levantado el puño derecho, condenemos en el congreso los años de dictadura. Condenemos en el congreso al dictador y, sobre todo, dejemos que de una vez por todas se juzgue si hubo o no crímenes de guerra contra la humanidad. Y puestos a pedir, que les quiten a sus descendientes las fincas y bienes que pillaron al puro plan expolio.
Ya sabes, propón que Rajoy condene la dictadura en el congreso.