martes. 16.04.2024

En el tablón de anuncios de un pueblo de Almería se pude leer el siguiente cartel: “Pongo 2 fincas en renta de hectárea cada una, una de olivos y otra de frutales, lo que produzca para ti y te pago el agua (añade dos números de teléfono). Necesito compañero para paliar la soledad”. Podemos interpretarlo como una oportunidad, pues alguien que quiera un cambio en su vida aquí tiene una alternativa. Pero también es un mensaje que entraña una enorme tristeza, la soledad de las personas mayores en el entorno rural, fruto de una despoblación que tiene su principal aliado en la inacción de la administración para conectar las ciudades con los pueblos. Que éstos sean núcleos dormitorio que descongestionen las grandes urbes y pongan freno a la especulación urbanística.

Este caso se da, precisamente, en la comarca de Nacimiento, la única atravesada de norte a sur por una vía de tren, con ocho paradas en núcleos de población capaces de asumir nuevos residentes, y aportar una calidad de vida increíble si tuviesen un servicio de trenes adaptado a las necesidades horarias de quienes, por ejemplo, estudien o trabajen en la capital. Desde el punto más alejado, Fiñana, hasta la estación de Almería hay unos 30 minutos de recorrido. Si sumamos los tiempos de parada hablamos de 45 minutos, que es más o menos lo que se tarda en coche, pero contaminando menos. En vez de intentar potenciar lo nuestro para los nuestros, nuestras administraciones más próximas se gasta ingentes cantidades de dinero en subvencionar vuelos para atraer turistas o prometer un tren de cercanías con la comarca de Poniente que nunca llegará, y no tardaremos mucho en escuchar cantos de sirena sobre una línea de metro en Almería.

Pero la gran oportunidad, la verdadera prueba de fuego sería precisamente potenciar durante un tiempo prudencial un servicio que aportaría soluciones como combatir la despoblación, descongestionar ciudades, acercar vivienda asequible a las familias, reducir la contaminación por tráfico rodado y desarrollar de nuevos servicios públicos en lugares en los que vivir es realmente un lujo y hay exceso de espacio ocioso.

No hace mucho vivimos una pandemia en la que aprendimos muy bien a medir el espacio útil de cada casa y su importancia en nuestras vidas ¿imaginan esa pandemia en un hogar con una hectárea de frutales u olivos? Cualquier ciudad grande ha crecido precisamente por tener la capacidad de conectar núcleos de población cercanos. Nosotros, en Almería, tenemos esa oportunidad al alcance de la mano, pero seremos capaces de ver morir esa línea Almería-Guadix con la llegada del AVE, antes de darle una nueva vida, una segunda oportunidad que recupere su ser, su utilidad original: conectar pueblos y ciudad.

Cambio tierras por compañía
Entrando en la página solicitada Saltar publicidad