Genial

Javier Salvador, teleprensa.es

Les confieso que no lo iba a hacer, que iba a ser cauto, a esperar y todas esas cosas que me pide el cuerpo porque no hay nada que demostrar a nadie ni explicaciones que dar. A estas alturas de la partida las envidias me dan igual y tampoco voy por la calle pensando en las que me tengo que cobrar. Nada de nada.

Una bitácora es, se supone, ese espacio en el que yo puedo contar aquello que pasa por mi cabeza, mis vivencias y expresar opiniones. Es ese pequeño espacio en el que te sientes libre, cómodo y sólo piensas en transmitir un poco de felicidad, decepción, enfado o cualquier otra sensación que predomine ese día. Es, digámoslo así, como el espejo en el que miro una vez al día y escribo aquello que pienso.

Ayer, 12 de junio de 2007, gracias a terceros, fue el día más bonito de mi vida profesional, el de un reconocimiento que no esperaba hacia mí personalmente, pero que entiendo como muy merecido para mis compañeros de viaje en esta aventura de teleprensa.es. Y no se preocupen, que hoy no soltamos datos de audiencia por muy saludable que los tengamos.

Les confieso que no tengo ni idea de cuántas veces he escuchado hoy More Tahn Words, que para mi es como fumarme un puro estupendo en la terraza de una casa ideal con vistas al mar desde la playa de San José. El motivo, muy sencillo, somos mayores de edad, y debemos entender ese paso a ser individuo adulto como el día que tu padre te deja las llaves del coche porque dice eso de creo en ti.

Verán. Desde que iniciamos el camino de teleprensa.es, con más ideas que recursos, iniciamos un trabajo que sobre todo, por encima de todas las cosas, nos parecía terriblemente divertido. La adversidad nos enseñó muchas cosas, pero nunca nos quitó la ganas de crear, todo lo contrario, nos agudizó el ingenio de tal manera que con el coste de una caña abríamos una nueva posibilidad dentro de nuestro propio sistema hasta generar un modelo que le gusta a más de 6.000 personas al día. Si no lo creen, no se preocupen, que todo y todos caen por su propio peso.

Terminado ese proceso de adaptación de ustedes a nosotros y de nosotros a ustedes en breve lanzaremos una nueva versión, mucho más dotada, creada con la misma filosofía de bajo coste para garantizar, por encima de nuestras propias ambiciones personales, la gratuidad de la información en Internet, el derecho a ver editado todo aquello que proceda de una fuente contrastada, todo lo de todos, independientemente del tamaño que tenga del gabinete de prensa u otros condicionantes.

Les prometo que tengo que apretarme los dedos y cruzarlos para no escribir todo lo que les querría contar hoy porque ésta es mi bitácora, mi espacio inviolable, pero el respeto a terceros me impide hacerlo, así que sólo les digo una cosa: gracias. Gracias a esas más de 3.500 direcciones IP que entran a diario a teleprensa.es porque el logro, al 50%, es de ellos, de ustedes y ya no importa lo que suceda porque los sueños, sueños son e Internet es ese lugar donde tarde o temprano se hacen realidad. Se lo aseguro.