Muy personal
Javier Salvador Grupo Teleprensa
Cuando en noviembre empezamos a diseñar lo que hoy ven ustedes como un periódico hecho y derecho tengo que confesarles que lo empezamos a preparar desde el desánimo, después de haber pasado por la verdadera alcantarilla de esta profesión, una etapa a la que no me voy a referir más, porque queda ya muy lejos en todos los sentidos. En esos momentos nos planteamos convertir en hechos todo lo contrario de lo que se nos imponía hacer. Necesitábamos una ventana desde la que poder gritar, contarlo todo y hacer que la gente normal y corriente pueda ver la verdad de todos y no la de un par de tipos interesados.
Seis meses después, le pese a quien le pese, lo hemos conseguido y con nota. Pese a que el modelo, desde el enfado general de todos los que componemos esta redacción nos llevaba a un modelo más utópico que realista,- nos iban a dar tantas leches que nadie pondría publicidad en nuestra web por contar todas las verdades-, queríamos convertir estas páginas en una especie de reserva natural de la información, sin condiciones, haciendo público todo, pero también es cierto que a las personas no les mueve el mérito de la buena acción, si ésta no lleva tras de sí el premio. Y nosotros ya tenemos ese premio.
El cierre del mes de mayo nos lo ha dado. En treinta y un días han pasado por estas páginas 1.472.404 personas. Más de 41.600 almas distintas todos los días, que habéis permanecido en cada vistazo una media de 3,91 minutos. Nos dejamos sin contar 107.886 individuos más que no mencionamos porque nos llegan desde los 28 buscadores que diariamente se convierten en espejo de las informaciones que aquí sacamos a luz. Más de 103.000 páginas de teleprensa.es han rodado por este mundo a lo largo de 31 días.
Hace unas semanas nos avisaban de que había un grupo importante de lectores que accedían desde distintos lugares del mundo y que aquellos de otros países que viven aquí padecen una total desconexión de la información local. Nosotros nos descojonábamos y pensábamos que tiene que haber mucho loco en este mundo para planearnos a nosotros este asunto en particular. No obstante, teleprensa.es nació con una clara vocación de servicio público y el viernes de la pasada semana pusimos en marcha un servicio automático de traducción, que tampoco es que me crea que sea muy fiable, aunque dicen que funciona. Pero aún así, se han efectuado 2.112 traducciones de informaciones y columnas de opinión en estos días. A nosotros eso también nos hace sentirnos orgullosos de este espacio creado para la libertad de información, la libre expresión responsable... y alguna que otra alocada columna de opinión. Pero siempre identificando claramente a la persona que difunde un mensaje o una opinión, porque no somos partidarios ni de los escondites ni de las trincheras.
Para muchos, para los enemigos sobre todo, les va a resultar pedante que utilice una columna de opinión para contar estos datos. Pero yo no tengo la manguera de la corriente enchufada en la casa de mi suegra, ni este periódico se abastece de ninguna web que le traslade tráfico. Este no es un modelo franquiciado, esto es made in Almería al cien por cien y, además, para que lo cuente otro lo digo yo.
Y verán ustedes. Este periódico podría ser más bonito, tener imágenes de vídeo y hasta chicas en biquini o al chorbo de la cocacola Light, pero lo que hemos demostrado es que no hace falta. Ustedes, los lectores, han gritado con sus visitas diarias que necesitaban un lugar donde poder encontrar información, noticias puras y duras, y opiniones en las que cada cual sepa hasta donde está dispuesto a jugarse el tipo. Nosotros, por nuestra parte, necesitábamos demostrar que los modelos periodísticos, si tienen un objetivo profesional, justo y honrado, tienen que funcionar a la fuerza.
En estos meses nos han intento hacer de todo lo imaginable y más. Desde las amenazas hasta las mayores trampas que puedan creer para intentar asfixiarnos. Y aquí estamos, con 1.472.404 de visitas de lectores en 31 días, sin contar buscadores, con más de 4,5 millones de usuarios registrados desde que el nueve de enero lanzamos el Diario Digital. Y les prometo por lo más sagrado que iremos a más sin cambiar ni una coma de ninguna información. Os lo prometo, igual que el de Acuarius, aunque me cueste el puesto de trabajo defender ese derecho a la libre información. Y no sería la primera vez.