Ojo al efecto Primaflor

Javier Salvador teleprensa.es

Supongo que explicarán detalladamente el porqué una decisión que mueve violentamente los pilares del asociacionismo empresarial agrario de Almería, pero quieran o no, esto se veía venir. Primaflor es una de las mayores empresas de Almería, cuenta, además, con el más numeroso y rentable número de subempresas que se ha generado para dar servicios a sus miles de hectáreas de producción y, por si fuera poco, esa misma tecnología la venden a otros agricultores que quieran aprovechar su conocimiento.

Es, sin duda alguna, el gran gigante silencioso del sector agrícola de Almería. Nunca ha molestado, se han dedicado a trabajar y no a hacer política. Cuando se han quedado sin agua se han ido a buscarla, cuando han tenido problemas han tirado de chequera y han buscado a los mejores especialistas externos para encontrar soluciones. Se traen mano de obra de Perú, Ecuador y de allí donde sea necesario. Nunca ha habido ningún problema con las condiciones de vida de estos trabajadores ni reportajes que los pongan a parir. Más o menos inventaron lo de la contratación en origen y cuentan para ello con un departamento de recursos humanos que es la envidia nacional.

Digo esto para que nadie se equivoque a la hora de juzgar el porqué han decidido dejar Coexphal, la asociación decana en Almería, para agruparse con los empresarios de Murcia. Y les aseguro que no se trata de proximidad geográfica, sino de funcionalidad práctica.

Pero hagamos repaso histórico inmediato. ¿Quién es el otro gigante? Se llama Agrupaejido y tampoco está dentro de Coexphal. Este grupo es más sonoro, está claro, y su cabeza visible, Cecilio Guillén puede gustar más o menos a la gente, pero le ocurre lo que a toda persona brillante, que unos le amarán, otros le envidiarán y entre ellos estarán los que le odiarán, que serán por naturaleza muy activos siempre y, en todos los casos pasa igual. Pero no olvidemos una cosa, ese tipo empezó con 20 años y un crédito de la Caja Rural de Almería. Hoy, 25 de octubre de 2007, si un comercial de un banco consigue su cuenta como cliente le vale una dirección general de premio y nada más que para empezar.

A diferencia de Primaflor el interminable número de empresas de Agrupaejido creó su propia asociación y ahí están, viven y lo hacen hasta al margen de la interprofesional.

Para el lector de la calle, aquel que no tiene nada que ver con los movimientos macroeconómicos de Almería, la noticia de que Primaflor deje la asociación de empresarios que agrupa al 70% del sector puede ser más o menos importante. Pero esa asociación representa al 65% de la exportación de producto de Almería y supongo que cuando restemos el porcentaje de los de Pulpí la cosa se va quedar en algo menos.

Lo que está claro es que esta acción puede causar un efecto, eso que llamamos dominó, porque la guerra ya no va de personalismo, sino de efectividad, que es lo que demandan las empresas a día de hoy: menos política y más gestión.

Algo sucede cuando un buen número de los que están dicen permanecer en la asociación porque hay que estar, y eso es malo, porque no se le da valía alguna al papel que representa.

Ahora tiene en sus manos el mayor logro de la historia de la horticultura de Almería, la puesta en marcha de una interprofesional agraria que representa a toda Andalucía y ojo, que aquí no se andan con chiquitas, porque no representa al campo de Dalías, sino a toda Andalucía, olivareros entre otros, que no van a permitir que esta organización sea un cortijo de nadie.

Coexphal celebra hoy una asamblea. Buenas palabras, mejores intenciones y un amplio repaso a treinta años de historia, pero el futuro más inmediato, el de la crisis institucional ¿será o no tratado?

En todo esto tiene que decir mucho una administración concreta, la Junta de Andalucía, quien ha mimado a la organización decana sobremanera ¿qué opinan de que la joya de la corona se las pire a Murcia? Porque una cosa tenemos que tener clara, que se marche Primaflor no es una pérdida cualquiera.