A los de Abrucena les van a canear

Javier Salvador teleprensa.es

Si interpretamos lo de canear al tipo Arturo Fernández en la serie televisiva de La casa de los líos, podría decirse como que les van a zumbar y si utilizamos el uso coloquial que a canear le dan en zonas rurales de Murcia viene también al caso, porque significaría que les van a calentar al sol. Me refiero al comunicado que el alcalde de Abrucena ha lanzado a los medios de comunicación anunciando que va a pedir que su municipio sea excluido, en parte, sólo algunas zonas muy concretas, del Parque Natural de Sierra Nevada. Las cosas se pueden hacer de muchas formas, pero no mucho peor y de manera tan inoportuna como las han hecho estos paisanos. Y tienen sus razones, pero les van a dar para el pelo por muchos motivos y, algunos de ellos, se los voy a adelantar aquí y hoy.

Abrucena es un pueblo de la provincia de Almería en el que las pasadas elecciones votaron 1008 personas. Ganó el PP con 499 votos, lo que le otorga cinco concejales frente a los cuatro del PSOE que le proporcionaron los 480 votos obtenidos. Se encuentra a 67 kilómetros de la capital, y todos ellos cuesta abajo porque viven casi a mil metros de altitud. Precioso. En plena Sierra Nevada, lo que para el foráneo es un paraíso y para el que vive allí toda una jodienda, porque cree mermadas muchas de sus posibilidades. Éste es el llamado mal de los parques naturales y pese a que la Junta hace intentos de hacerles ver que tienen un tesoro y no un yunque sujeto al cuello, parece que la tarea ni es fácil ni ha sido efectiva hasta ahora.

Pero a lo que vamos. Les van a canear, porque no se pueden utilizar argumentos que serán resumidos en dos cuestiones: quieren que la gente vuelva y cace, y hacer dinero con el ladrillo. Pasando por alto el asunto de concejales que se hicieron casas, -perdón corrales- en los alrededores, la historia viene requetemal después de que Rajoy cometiese el desliz de decir que eso del cambio climático está muy bien, pero que ya está bien, que no es tan importante.

Y muchos coinciden con él, pero con la boca pequeña, y más después de que un tal Al Gore, ex vicepresidente de los Estados Unidos, se ha convertido en la persona más popular de este mundo mundial por su lucha contra el cambio climático. Vamos, el yerno que toda suegra quiere. Un chorras que dirán algunos, pero a ese supuesto don nadie le han dado el Príncipe de Asturias y el Nobel, por ahora.

A Rajoy le sale a defender Esperanza Aguirre, pero al alcalde de Abrucena le van a dar de leches y bien solo, como el café de primera hora de la tarde para quienes no hacemos uso de la siesta.

Verán todos como utilizan el caso de Abrucena para decirle a Rajoy que eso es lo que provoca con declaraciones como las realizadas sobre el cambio climático, que a la primera de cambio uno de los suyos y de un pueblo lejano se piensa que si su líder dice eso, pues ellos se pueden salir del Parque Natural. Por cierto, otro apunte sobre el desatino en los tiempos. Hace un par de días se publicaba un estudio en el que se dice que somos deficitarios en esa relación que hay entre lo que contaminamos en España y el número de hectáreas de pulmón verde que tenemos asignadas cada ciudadano.

Y yo les entiendo, a los propulsores de la idea, pero al primer animal para el que pueden abrir la veda es al que le dio el consejo al alcalde de lanzar esa nota de prensa y en este momento.

Si la cosa se pone chunga, que se pondrá, lo de Algarrobico puede ser un juego de niños comparado con esto, porque en esta España progre, defender a los animales está de moda y no digamos nada de los espacios naturales legalmente reconocidos, delimitados y en los que supuestamente se han invertido una buena pasta.

Todos sabemos que la caza, además de un deporte, es una tradición en los pueblos, pero cuando hemos pasado del coche de caballos y los paseos en burro a los aviones de dos plantas y con capacidad para más de 700 personas, las cosas se ven de otra manera.

Ahora bien, esto mismo, hecho de otra forma y en otro momento, pues no le digo que no hubiese salido, pero así no. Así se va a armar un follón del 15. Muy distinto a si hubiesen hecho una exposición lógica de esto es lo que somos, lo que fuimos y lo que queremos ser y éstos, pongamos el Parque como ejemplo, nuestros condicionantes. Dicho así y bien planteado, hasta se gana la partida sin generar ruido.

De otra manera el PSOE aprovechará para decirle a los abrucenses que se aprendan la lección, que miren lo que hace el PP con 19 votos de diferencia.