jueves 20/1/22

ALMERÍA.- La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha informado al Consejo de Gobierno de la puesta en marcha del proyecto piloto de conservación y restauración de praderas de posidonia oceánica del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar (Almería) afectadas por bloques de hormigón y otros elementos asociados que funcionan como estructuras de anclaje para fondeo no regulado. Así, se actuará en dos franjas marinas poco profundas para intentar eliminar los factores que alteran el estado ecológico de este sistema natural acuático que, junto a la vegetación de las marismas mareales, ha demostrado ser un importante sumidero de dióxido de carbono (CO2).

En concreto, la Junta contempla medidas en una superficie total aproximada de 11 hectáreas, en Agua Amarga (unas 8 hectáreas) y La Isleta del Moro (3). Las densas praderas de posidonia que pueblan esta zona tienen una capacidad estimada de absorción de 645 toneladas de CO2 durante los 50 años de plazo que contempla el proyecto. Las praderas de posidonia pueden llegar a capturar de tres a cinco veces más dióxido de carbono que los bosques tropicales y, además, son capaces de retener este compuesto durante miles de años para evitar que vuelva a la atmósfera.

La absorción de carbono azul (carbono capturado por los océanos y ecosistemas costeros) se muestra actualmente como una medida de gran eficacia para luchar contra los efectos del cambio climático y, por esta razón, Andalucía trabaja para que los proyectos centrados en la restauración y conservación de estos hábitats naturales puedan incluirse en el mercado voluntario de compensación de emisiones de carbono.

Además del proyecto centrado en el litoral almeriense, el Gobierno andaluz ha liderado también la redacción de otra iniciativa para restaurar la vegetación de la marisma de la Bahía de Cádiz y aumentar, al máximo posible, la fijación de carbono. Ambas medidas se incluirán en el catálogo del Sistema andaluz de compensación de emisiones (SACE) y contribuirán al desarrollo de los principios que rigen la Ley de medidas frente al cambio climático y para la transición hacia un nuevo modelo energético en Andalucía.

El actual Gobierno andaluz apuesta por la colaboración público-privada para poner en marcha iniciativas como estas que aprovechan las características y capacidades propias de la costa andaluza en la lucha contra el cambio climático y que forman parte de la Revolución verde emprendida por el Ejecutivo autonómico. Por ello, la Junta ha presentado ya estas iniciativas al sector privado y administraciones con capacidad de gestión en materia de compensación de emisiones para poder conocer su opinión al respecto. Como resultado, numerosas empresas se han interesado por participar en estos proyectos voluntarios que son pioneros en Europa.

Además, la reciente aprobación del Decreto ley de simplificación administrativa permitirá que proyectos de compensación de emisiones, como el del Parque Natural de Cabo de Gata, puedan materializarse en Andalucía para, de esta forma, continuar avanzando en la mejora de la capacidad de absorción de carbono azul y verde de la comunidad.

Cartografía, estándar y buenas prácticas

El proyecto piloto del Parque Natural Cabo de Gata se enmarca en el ‘Life Blue Natura Andalucía’ que coordina la Junta de Andalucía y que ha impulsado ya la caracterización y cartografía de las praderas de posidonia y las marismas mareales de todo el litoral andaluz, así como el cálculo del ‘stock’ y el flujo de carbono de estos ecosistemas.

Igualmente, y gracias al trabajo realizado en el seno de este proyecto internacional, Andalucía ha sido la primera comunidad autónoma española que ha analizado y establecido los requisitos básicos para que una iniciativa de carbono azul pueda considerarse, oficialmente, una herramienta de reducción o compensación de emisiones de gases de efecto invernadero. Es decir, este territorio ha sido el primero en desarrollar un estándar para este tipo de proyectos. Junto a la Junta, participan también en el proyecto ‘Life Blue Natura Andalucía’, entre otras entidades, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la Asociación Hombre y Territorio (HYT).

Entre otras actuaciones, a corto y medio plazo que contempla la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible para luchar contra el cambio climático, se encuentra la presentación de una candidatura de proyecto Interreg Europe de intercambio de buenas prácticas entre regiones comunitarias en materia de carbono azul y otros métodos de compensación de emisiones. El objetivo de esta iniciativa es exportar a otros países los avances logrados por la Junta y conocer las experiencias de otros territorios.

El Comité europeo de las regiones ha mostrado ya su respaldo a la política de cambio climático que está desarrollando el actual Ejecutivo andaluz mediante la aprobación de las buenas prácticas de la comunidad y su publicación en la página web oficial.

La Junta impulsa en Cabo de Gata un proyecto piloto para restaurar praderas de posidonia
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