sábado. 02.03.2024

ALMERÍA.- El Ayuntamiento de Almería procederá a la demolición del antiguo edificio de Correos, junto a la Plaza Juan Cassinello, a partir de la segunda quincena del próximo mes de septiembre con el compromiso de "minimizar en la medida de lo posible" las molestias e inconvenientes que esta actuación pueda generar en la zona y el objetivo de reducir el plazo de ejecución de ocho meses, de acuerdo a la licitación, para "concluir el grueso de las obras, previsiblemente, antes de Navidad".

Así lo ha trasladado el Consistorio ante el acuerdo alcanzado con la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal), la asociación Almería Centro (CCA) y la empresa adjudicataria de la actuación, Ribera Navarra S.L., ante unas obras valoradas en más de 600.000 euros que despejarán la parcela para edificar el Smart Green Cube.

La concejala de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Almería, Eloísa Cabrera, se ha reunido esta semana con representantes vecinales de la Asociación Casco Histórico, el Foro Almería Centro y de las asociaciones Puerta Europa y Gran Sol, entre otras, para darles a conocer la decisión "estudiada, dialogada, meditada y finalmente consensuada junto a aquellos sectores, caso del hostelero y comercial, que puedan verse mayormente afectados por el desarrollo de estos trabajos".

La edil ha mostrado su voluntad de mantener con comerciantes y hosteleros una "comunicación fluida y constante respecto del desarrollo de la obra" que permita "seguir desarrollando la actividad diaria en la zona", según ha dicho.

Las tareas de demolición se plantean con la utilización de medios manuales y mecánicos. Previamente al inicio de los trabajos se procederá al andamiaje del edificio desde el que podrá operarse en las tareas de demolición manual, que afectarán principalmente a las plantas superiores del mismo. La edificabilidad de este inmueble, de 3.706 metros cuadrados, se reparte entre planta sótano y cinco plantas sobre rasante.

En esta primera parte de la demolición, manual, se empleará maquinaria de pequeño tamaño, así como robots de demolición telecontrolados para el acceso a zonas más complicadas. Esta parte de las obras se ocupará de la demolición de revestimientos, techos, particiones, solerías y la azotea transitable.

Para minimizar la afección al entorno, se actuará por zonas, evitando dentro de lo posible la ocupación de las calles Doctor Gómez Ulla y Padre Luque al mismo tiempo, de manera que se reduzca la afección generada por la evacuación de los escombros a través de las bajantes. Para ello, se avanzará en la misma zona en los diferentes pisos de manera secuencial.

A continuación se procederá a la demolición de las plantas inferiores, requiriendo para ello el empleo de medios mecánicos, en cuyo caso y siendo necesario, se procederá al corte de las calles adyacentes para facilitar el acceso y salida de la maquinaria empleada a tal efecto. En principio, como se ha acordado en las reuniones mantenidas, las labores de demolición ocuparán de lunes a viernes.

Cabrera ha insistido en "pedir disculpas por las molestias que esta actuación pueda ocasionar sobre la zona". El derribo que se plantea "tendrá su incidencia en el entorno, aunque todos vamos a colaborar en que sea la menor posible, facilitando el tránsito peatonal y la circulación viaria, pudiendo verse esta afectada, solo y puntualmente, durante el montaje y desmontaje del andamiaje, el traslado de residuos o el empleo de maquinaria pesada", ha dicho.

EUROPA PRESS

La demolición del antiguo edificio de Correos empezará en septiembre para "minimizar...
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